Origen
En 1992, en México un grupo de mujeres nos organizamos para tratar de evaluar y dignificar el papel de la mujer en el mundo, apoyándonos en nuestra herencia cultural y nuestra fe en un futuro mejor para todas.
Para lograr esto nos esforzamos y entregamos en nuestra ofrenda lo mejor que tenemos, nuestra espiritualidad pidiendo a las esencias elementos y todas las fuerzas de la naturaleza y del universo remediar las injusticias, carencias, violaciones, sojuzgamiento e imposiciones de todo tipo que ha padecido la mujer hasta éste momento. Por esta razón emprendimos el trabajo de la Danza de la Luna.
El objetivo de este trabajo es elevar nuestra conciencia de ser mujeres fuertes y decididas para ver la vida pasada, presente y futura de manera diferente y cambiar así nuestra actitud para con la humanidad, nuestro papel como mujeres responsables y principalmente como educadoras de nuestros hijos y proponer medidas para la limpieza del medio ambiente y los elementos fundamentales para la existencia del hombre, forjando una nueva meta en nuestro futuro.
Reglamento para la tradición de Danzas de Luna y especificaciones para la Danza de la Luna Florida del Sur "Küyen T'ickarichiy"
Toda organización necesita un punto de partida, una base en que sostenerse, por lo que reunidas las mujeres del Consejo han acordado el siguiente reglamento:
El círculo de la danza de la Luna está avalado por la tradición que nos transmite la herencia de las abuelas pioneras de todas partes de la Tierra, como la abuela Isabel Vega que en paz descanse que realizaron su trabajo por varios años legándonos su vivencia, y las mujeres que quedaron del grupo original, la Abuela Tonalmitl Guadalupe Retiz como 1a primera palabra del círculo Xochimeztli, heredera del círculo matriz, se dieron a la tarea de conjuntar todas estas experiencias, mensajes, ensueños y visiones para con este linaje y filosofía y de esta manera formar el presente reglamento.
La estructura del círculo de la Danza de la Luna es:
La 1ª palabra de la Danza - Abuela Kena Acosta Xiuhtezcatl Ameyaltlanesi Itzpapalotl.
Palabra de cantos.
Palabra de fuego - Juan Cornelli Ilhuicauatl.
Consejo de Tradición de hermanas mayores.
Palabras de elementos que sostienen la tradición (atecocollis, sahumadoras, tierra y agua).
Palabra de medicina.
Las cabezas de fila de danzantes.
Las danzantes, todas.
Los apoyos y la familia.
Esta tradición contempla como uno de los ejes principales las ciclicidades entre la tierra, la luna y el sol con respecto al cosmos y como se integran en nosotras, por lo tanto, así como el día le sigue a la noche, la luna crece y mengua de manera ininterrumpida, internamente también transitamos esas fuerzas invisibles que movilizan y ordenan la vida.
Los ejes en la tierra están sostenidos por los cuatro regentes de los cuatro rumbos y así es como la Danza toma esa estructura y danzamos dentro de ella. Para que podamos ordenarnos con la ciclicidad natural, iniciamos este compromiso hacia las 4 direcciones y realizamos la primera ofrenda danzando hacia el rumbo del Oriente, luego hacia el Norte, Poniente y Sur integrando así esas energías en cada ciclo anual.
A. La danzante se compromete a realizar la ofrenda durante cuatro años consecutivos, en el mismo círculo en que se inicia.
B. Únicamente las danzantes que cumplan sus cuatro ofrendas consecutivas recibirán su bastón y podrán ser parte del consejo de tradición. En caso de interrupción del ciclo, deberá volver a reiniciar su compromiso.
C. Las causas que justifican la imposibilidad de asistir a su ofrenda (en caso de requerirlo) son: embarazo, parto, primera crianza, enfermedad personal, enfermedad o muerte de algún miembro del círculo nuclear. Cualquier otro caso ajeno a estas causas será evaluado por el consejo de tradición de hermanas mayores.
D. La danzante que por razones personales decide renunciar a su compromiso antes de cumplir los 4 años consecutivos, deberá enviar una carta al consejo de tradición de hermanas mayores y entregar su pipa sagrada si es el caso.
El elemento más importante dentro de esta tradición, es nuestra Pipa Sagrada, con ella rezamos al Gran Espíritu, Ipalnemohuani, por la vida, la familia, las sagradas relaciones y todo lo que la danzante se disponga a elevar como una petición o agradecimiento en honor a la vida que se le fue entregada, abriendo así, el puente de comunicación entre la tierra y el cielo, para compartirla con nuestro pueblo y reconociéndonos como rezadoras al servicio de la madre tierra y guardiana de la pipa.
A. A la danzante que lo solicite se le entregará una cazoleta de obsidiana para conformar la Pipa. Se debe comprar pero se considera prestada hasta cumplir los primeros 4 años consecutivos.
B. Es imprescindible que la Pipa sea rezada dentro del círculo en la misma ofrenda que ha sido recibida. De lo contrario la cazoleta no podrá salir del territorio de la ofrenda. Por lo cual la danzante debe presentarse con el canuto ya preparado.
C. La Acayetzin solo puede ser cargada con tabaco de origen natural (sin aditivos) y puede ser preparado con algunas flores como: lavanda, rosas, pericón y similares para traer energía femenina al sagrado abuelo tabaco. Por ningún motivo puede ser mezclado con plantas psicoactivas , medicinas de otras tradiciones, ni otras sustancias.
D. Al cumplir el compromiso de los cuatro años consecutivos de danza, la portadora se hace propietaria de la Pipa Sagrada, y sigue su compromiso de cuidarla, respetarla y usarla adecuadamente, y rezar por su círculo de Danza.
E. En respeto a la sacralidad de nuestra Pipa, ésta solo puede ser encendida en espacios cuidados donde no hayan otras medicinas presentes, otras sustancias o contextos que no estén en coherencia con el rezo y la tradición.
F. Este trabajo es muy importante para cada danzante y una gran responsabilidad. Es posible que no todas las mujeres decidan ser portadoras de Pipa. El Consejo revisará cada caso individualmente.
G. No se permite usar Pipas que pertenezcan a otros círculos de Danza de la Luna*, de otras tradiciones ni de otro material. La Cazoleta de obsidiana de la Danza de la Luna tiene que portar su propio canuto, eso es una Chanunpa: piedra y canuto.
H. Si la danzante por alguna razón no termina el compromiso de 4 años de danza, se compromete a regresar la Pipa y hacerla llegar lo antes posible al consejo de tradición de hermanas mayores.
I. La Pipa siempre deberá estar en buenas condiciones, tanto la cazoleta como el canuto deberán estar limpios, usados y custodiados de manera sagrada. En caso de extravío o rotura deberá informar al consejo de tradición de hermanas mayores.
J. La danzante de la Luna dedica y realiza su trabajo principalmente durante la noche, por lo que siempre deberá tener presente que fumará la pipa y usará su atuendo sobre todo en ceremonias nocturnas, con excepciones de elevar un rezo específico.
*Entiéndase en los casos en que la danzante aun no esté sostenida por un bastón de esta tradición.
Los símbolos sagrados en la Danza de la Luna son:
Los glifos principales, el pantli, el atuendo, bastones, el temazcal, el círculo, la Pipa, el tabaco, los cantos, los rezos, el copal, las ofrendas personales, la medicina del agua (sueros e infusiones herbales para cada noche); todos deben ser considerados, aplicados y utilizados con mucho respeto responsabilidad y conciencia.
A. Atuendo:
El atuendo es de tres piezas huipil (blusa), quechquemitl (poncho) y cueitl (falda o enredo) y será confeccionado en tela blanca de algodón procurando que sea cómodo, amplio, al gusto de la danzante. Los adornos serán los emblemas de la Danza de la Luna. Acompañados de cintas en azul y los colores del Tawantinsuyu (arcoíris).
B. Los accesorios y adornos son:
1 La cabeza será adornada con ixcualmecatl (cinta de tela de algodón rasado).
2 Una corona hecha de ramas de salvia y flores. Con la correspondiente protección contra el frío de la noche.
3 Llevará una cinta blanca de algodón atada como pulsera en cada mano procurando que las puntas sean largas y cuelguen.
4 Se llevará una faja para la cintura.
5 Ayacachtli (sonaja), coyoleras o chajchas para los tobillos y una pluma.
6 El calzado que la danzante deberá usar son zapatos, mocasines, sandalias o botas artesanales de cuero o materiales orgánicos, evitando las botas mineras, los zapatos de trekking o zapatos tenis (“zapatillas” deportivas) dentro del círculo.
7 No entrar al círculo con pantalones de ningún tipo (sólo medias, mallas o ropa interior térmica para protección del frío bajo la falda).
C. Vestimenta para el temazcal:
Para entrar al temazcal:
1 Usar ropa de algodón: falda larga, vestidos o pareos; manteniendo el cuerpo cubierto.
2 Faja.
3 No está permitido entrar al temazcal en paños menores y con cualquier tipo de calzado.
A. Cumplidas las cuatro danzas la danzante recibirá de las abuelas del círculo, un bastón, mismo que simboliza haber realizado su compromiso. En caso de querer continuar, la danzante deberá ser un apoyo para su círculo, con la responsabilidad de cuidar, respetar, brindar confianza y equilibrio a quien se lo solicite y pasando de esta manera a ser miembro del Consejo de Tradición de hermanas mayores.
B. Al cumplir siete danzas, la danzante entra a otro nivel de compromiso como mujer medicina, con el temazcal y la danza, así que debe aplicar toda su atención e intención a convertirse en guía. Recibirá de las abuelas un anillo que simboliza el círculo y el compromiso, y para apoyarse un bastón mayor, simboliza el trabajo de la danza y el respeto por haber cumplido con la ofrenda durante un tiempo muy importante, y adquiriendo mayor respeto y responsabilidad. Lo más importante es el "mando" sobre sí misma, el ser dueña de sus emociones, ambiciones y sus pasiones. Es muy importante que la guía tenga el absoluto autocontrol, las ambiciones de fama, poder sobre los demás y de dinero quedaron en segundo término. Debe dedicarse a la profundización de la filosofía de la danza, de la tradición, de lo sagrado femenino, comprender su función del porqué de nuestro rezo y propósito por el bienestar de la naturaleza y el universo, y tratar de no mezclar con otras filosofías, no por segregación sino por ética de identidad, respetando el lugar y cultura de cada una.
C. La mujer que cumpla nueve danzas, es la culminación de su ofrenda personal. Esta mujer ya desarrolló su conciencia como guardiana o abuela de esta tradición. Recibirá de las Abuelas los últimos atributos que representan los elementos, que son su fuego nuevo con todos sus elementos y alimentos para su camino, y un metate (mortero) que simboliza que está capacitada para moldear y formar mujeres para un futuro trabajo de Danza de Luna al que le aplique su propia autenticidad y medicina; o para liderar trabajos colectivos siempre en beneficio de la humanidad y la Madre Tierra, respetando la tradición y sus fundamentos en impecabilidad.
D. La danzante puede decidir comprometerse en la confirmación de un círculo de danza propio, petición que hará al Consejo para iniciar el camino de su visión o seguir desarrollándose y en cualquier caso deberá de servir a la tradición desde su nuevo crecimiento en una décima ofrenda en este círculo de Danza de la Luna Florida del Sur "Küyen T'ickarichiy".
A. El Consejo de danzantes de la Luna deberá estar conformado principalmente por las mujeres que han realizado su danza por al menos 4 años de manera constante y comprometida.
B. El Consejo se fundamenta en el principio del tlecuilli que es el lugar donde hacen las mujeres el fuego y consta de tres piedras llamadas tenamaztli que sostienen la olla o cazuela de los líquidos o alimentos. Este tlecuilli conformado por tres mujeres es donde se apoya directamente la abuela de la danza.
C. El Consejo estará formado por hermanas mayores que sostengan mínimo un consejo de elementos:
Consejo de Viento: comunicación, relaciones, inscripciones, gestión y proyectos de nuestro círculo.
Consejo de Fuego: sustento energético y espiritual de nuestra danza. Comunidad.
Consejo de Tierra: correspondiente al campamento (guardianía y protección), comida, alimento y sustento.
Consejo de Agua: distribución del agua para los alimentos, temazcal y medicina (infusiones). Bienestar de toda la familia. Así como la administración de los recursos y economía.
D. El Consejo siempre tomará las decisiones pero respetará el libre albedrío de cada una de las Xochiquetzaltin o Xochipapalomeh (las danzantes) considerando las propuestas que se planteen con disciplina y en beneficio general teniendo presente el compromiso de no actuar de manera particular sino con y por la unidad y la armonía de todo el grupo, siempre de acuerdo a la estructura de nuestra tradición.
E. El Consejo y todo el grupo de danzantes se comprometen a respetar la ideología y creencias particulares de cada integrante y a su vez cada danzante evitará hacer proselitismo o difusión de sus ideas que puedan generar confusión o influir negativamente en las demás. El círculo de la danza se nutre desde los principios cosmogónicos que conforman nuestra tradición de la danza de la Luna.
F. Si algún grupo, calpulli (ayllu, lof, tekoha o comunidad familiar) o persona ajena al círculo de la danza, solicita apoyo, dirección o asesoría, deberá dirigirse al Consejo y sólo este decidirá lo conveniente.
A. Los elementos de la madre naturaleza son el agua, el viento, la tierra, y el fuego y el compromiso de todas las danzantes de la Luna es cuidarlos y respetarlos y limpiarlos con amor y voluntad a donde quiera que vayan con la visión y convicción de que estos elementos son también parte de la herencia para las generaciones futuras.
B. La Danza de la Luna es esencialmente femenina y para integrarse como danzante es necesario ser mujer, estar dispuesta a cumplir con los lineamientos que en el presente reglamento se plantean, así como por su propia voluntad, solicitar debidamente el correspondiente permiso al consejo de abuelas tenamaztli (fogón/soporte de olla: designa las tres piedras que sostienen un comal o una olla sobre el fuego, representando la vida cotidiana y la cosmovisión indígena), de éste círculo sagrado.
C. Tanto las integrantes de la danza de la Luna como las aspirantes a integrarse al círculo deberán asistir a las reuniones de preparación que se realizan bajo previo acuerdo de la fecha y lugar.
D. Cumplir con la ofrenda (4 noches de danza y 8 temazcales) es imprescindible. En caso de excepción necesaria, esta debe de ser acordada previamente con el Consejo.
E. Las mujeres danzantes deberán permanecer en el lugar de la danza todo el tiempo que ésta dure por lo que queda estrictamente prohibido que salgan hacia cualquier sitio, por muy cercano que sea. Es importante evitar distracciones o contactos externos, al ambiente que se genera en el espacio de trabajo lunar pues la esencia del mismo es de gran profundidad y meditación.
F. Las danzantes deberán guardar ayuno de alimentos sólidos, sólo en casos excepcionales y previamente acordados se permitirá de modo especial el consumo de fruta, miel, agua y/u otros alimentos.
G. Cada danzante es responsable de su salud y de no poner en riesgo la salud de los demás. Se debe comunicar al Consejo cualquier condición específica.
H. Las abuelas mayores son todo nuestro orgullo, y por lo tanto dignas de nuestro máximo respeto.
I. Cuando nos dirijamos a alguna hermana, debemos hacerlo con todo respeto y comedimiento, nunca hablar con altanería o desprecio, respetar por sobre todo a quien esta prestando un servicio en favor de la danza.
J. No llegar tarde a los llamados tanto de temazcal, como a las filas de entrada al círculo.
K. Todas las participantes deberán estar presentes desde el primer temazcal. No será permitido que nadie se integre a la danza cuando esta se haya iniciado. Al finalizar la primera noche de trabajo, de haber algún caso justificado lo resolverá el Consejo.
L. Por disciplina, compromiso y seguridad, las danzantes deberán permanecer dentro del círculo durante la noche en los periodos de descanso, en caso contrario y de ser urgente, se solicitará permiso para salir, bajo palabra de regresar lo más rápido posible, pues no se continuará la danza si la danzante permanece ausente.
M. Si por algún motivo cualquier danzante no entrara al temazcal o al círculo de la danza, o bien tenga la necesidad de retirarse del lugar, antes de terminar la ceremonia, le será anulada esa danza y la podrá repetir el siguiente año. Solo en determinados casos (de salud o de este tipo) se pondrá a consideración del Consejo alguna otra resolución.
N. Cualquier falta a estos fundamentos de la tradición, implica que la ofrenda no será considerada.
A. Queda en manos del consejo regular cualquier actitud indecorosa de las danzantes, los hombres de fuego, gente de apoyo y visitantes. En otras palabras, el Consejo se reserva el derecho de admisión y permanencia.
B. Dentro y fuera del círculo de la danza las danzantes deberán protegerse, cuidarse y apoyarse unas a otras para mantener la comunicación, la unidad, equilibrio y armonía en el trabajo y al mismo tiempo, respetar la privacidad y libertad con responsabilidad y conciencia de la seguridad e integridad de todas.
C. Las danzantes no deben relacionarse con las personas que no están ofrendando y apoyando el trabajo en el altar. La relación con los hombres de fuego y participantes de apoyo deberá ser la mínima y necesaria, de respeto en todo momento y evitar tomar actitudes no adecuadas como podrían ser: contacto físico, exigencias sin el previo consentimiento de la abuela, o las palabras correspondientes, mover elementos del altar u ofrendar al fuego sin permiso.
D. Las danzantes cooperarán en los trabajos de instalación del campamento y las comisiones encomendadas, también en acciones eventuales del momento y al terminar la danza. Todas las danzantes deberán participar en la limpieza del lugar para dejarlo como estaba, además de cubrir la cuota correspondiente de cada año para el sostén e infraestructura de la danza.
E. Es imprescindible la vestimenta correcta y respetuosa. Las mujeres deben usar faldas durante toda la estancia en el territorio.
F. Queda prohibido dentro del campamento el consumo de bebidas alcohólicas, y el uso de cualquier tipo de plantas, estimulantes, productos tóxicos o alucinógenos, incluyendo el cigarro común, porque durante el tiempo en que se realiza la danza el sagrado tabaco es el vínculo con las esencias del universo, con el Gran Espíritu.
G. Debido a que la danza de la Luna es una ceremonia altamente espiritual, queda prohibido el uso de cámaras de video, fotografías, celulares así como también el uso de aparatos electrónicos para grabar los cantos o tocar cualquier otro tipo de música. En caso de sorprender a alguien, ya sea danzante, visitante o persona de apoyo, le será confiscado el material elaborado.
H. Se prohíbe la elaboración de artículos de prensa y/o reseñas personales públicas que describan las formas de nuestra sagrada ofrenda.
I. No se ejercerá ningún tipo de segregación o sectarismo a ninguna danzante, ya sea por el color de su piel, nacionalidad, lenguaje, o religión, pues todas somos iguales en derecho y responsabilidades y es la misma luna la que nos ilumina y afecta a todas por igual.
J. Es importante que todo el cuerpo y familia de apoyo participe de sus temazcales correspondientes. Se generarán temazcales específicos para la familia, niños y consejos de apoyo.
K. Los compañeros, amigos o familiares masculinos que acompañen a las danzantes y deseen apoyar en los trabajos así como también estar presentes durante la danza, deberán permanecer siempre fuera del círculo en todo momento y no entrar en él por ningún motivo. Solo se les permitirá en caso necesario cuando se les pida el apoyo.
L. La persona, danzante, apoyo o visitante que no cumpla con la disciplina establecida dentro y fuera del círculo de la danza, será sancionada según sea el caso por el Consejo en el momento en que sea detectada la falta, ya sea durante o después del tiempo de la danza (los cuatro días con sus respectivas noches).
M. Es importante que todos respeten las pertenencias de todos, el Consejo no tolerará abusos de ningún tipo.
El presente reglamento tiene como objetivo ayudar en la organización de éste encuentro de mujeres que año tras año se realiza. La última palabra ante cualquier modificación la tiene el Consejo de Tradición de hermanas mayores y su primera Palabra.
Dar a conocer sus puntos disciplinarios fortalece la unidad de criterios y la conducta de todos los participantes para la continuidad de nuestras tradiciones ancestrales.