Fortificaciones y ciudades ideales
Fortificaciones y ciudades ideales
Al pasar los años y la evolución del ser humano se fueron dando a reconocer la necesidad por distintos tipos de profesiones. Como la medicina, la filosofía, entre otras. Sin embargo, no siempre la necesidad por la profesión de arquitecto era una que se podia distinguir. En el siglo 15 el rol del arquitecto carecia de definición. De igual manera, todo lo que podia apuntar para definir cierta profesión. La concepción de ser arquitecto fue definido por Vitruvio y Cicero.
Sin embargo, el Renacimiento, un período marcado por un resurgimiento de los ideales clásicos, provocó una reevaluación del papel del arquitecto. A partir de 1400, artistas, eruditos y mecenas reconocieron cada vez más la necesidad de establecer la arquitectura como una profesión distinta. Este renovado interés, influido por los valores humanistas, pretendía alinear el papel del arquitecto con sus raíces clásicas y al mismo tiempo adaptarlo a las aspiraciones intelectuales y artísticas de la época. Estudios clave realizados por académicos como Ackerman (1991), Ettlinger (1977) y Wilkinson (1977) detallan el surgimiento gradual de una identidad profesional para los arquitectos durante el Renacimiento italiano.
Este cambio marcó las bases para la formación de la arquitectura de ser un oficio o algún tipo de disciplina, que combina el arte, ciencia y habilidades técnicas. La redefinición del papel del arquitecto durante este período no sólo ensaltó la profesión sino que también contribuyó a la creación de algunas de las obras más emblemáticas del Renacimiento.