La actividad caprina además de producir cabrito lechal para comercializar, dispone del cuero como subproducto, el cual es comercializado generalmente sin procesamiento previo a curtiembres para realizar artículos industrializados. Existe la posibilidad de darle valor agregado al subproducto mediante diferentes técnicas de curtidos artesanales. Este proceso permite al productor ofrecer al mercado; Cuero Crudo, Curtido de Suela al Tanino y Curtido con pelo al Alumbre. También se puede obtener artesanías de marroquinería usando como insumo el cuero curtido. Según lo manifestados por los participantes de la capacitación existe el deseo de aprovechar este subproducto de la producción caprina dándole valor agregado, debido a la disponibilidad que poseen en ciertas épocas del año, el bajo precio que reciben para ser comercializados en curtiembres, que en muchos casos hasta son desechados por su bajo valor comercial. Lo visualizan como una buena alternativa para generar productos de marroquinería y la posibilidad de participar en ferias de artesanías, poniendo en valor la actividad caprina de la región.