Esta propuesta nace como taller de escritura de creativa para poner en valor un tipo de producción que sea desde una mirada atenta de la realidad, que promueva una práctica más justa de la comunicación. Por eso, el taller comparte herramientas para poder desplegar también un costado artístico de esa realidad a través del formato de la crónica literaria. Siempre trabajando desde la palabra.
Por eso fomenta el descubrimiento de realidades desde lo cotidiano y, principalmente, de la cultura que se entreteje en el pueblo catamarqueño a través de prácticas, imágenes, texturas, costumbres y, también, de otros relatos.
En la actualidad, con el avance tecnológico y la utilización de plataformas digitales, el ejercicio de la escucha y la producción de textos narrativos como herramienta de comunicación, ha ido perdiendo terreno.
Esta realidad impacta de manera negativa en la capacidad de atención que tenemos sobre consumos literarios.
La idea de que un discurso o relato debe captar la atención de una persona en los primeros cinco segundos, responde a una lógica de algoritmo que atenta contra el relato profundo, incómodo, incierto y artesanal, propio de la producción de textos literarios.
Desde acá, queremos que sean pensados por y para el pueblo.