¿Cuántas historias del pueblo quedan sin contarse?
Un espacio pensado para sistematizar y dar a conocer las producciones de quienes fueran alumnos, hoy autores de crónicas catamarqueñas, del Taller de Escritura Creativa. Una propuesta realizada a través de los talleres temporarios del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de la provincia de Catamarca.
Simón Rodríguez
¿Qué sucedió en los ocho encuentros? ¿Por qué "Crónicas Catuchas"?
Por Gonzalo Barcena
Fede, amigo y docente de comunicación, me recomienda la película "El Viaje", de Pino Solanas. Cuando la veo, una frase del protagonista me pica entre los oídos: "No hay nada que te dé más fuerza que una linda historia". Me la quedo. Pienso. Las palabras pueden ser varias cosas: palabras, claro; balas o agujas, ¿por qué no?; y, también, bálsamos o costuras.
Un mes después, presento “Crónicas Catuchas” como una posibilidad de ir a buscar historias y relatos catamarqueños. El primer encuentro está dado. Casa de la Cultura, sillas, unas mesas con manteles negros y una vista prodigiosa: estamos a la altura de la arboleda de la Plaza 25 de Mayo. Adentro, se va creando un proceso de ponerse en palabras, lo individual, pero pensando en lo colectivo. Aparecen los vínculos familiares, lo cotidiano, las historias compartidas y la mirada común. Los espejos, los ruidos, las venas, toda su potencia en algo que ya es escena y busca ser crónica. La técnica nunca puede adelantarse al proceso. Porque ahí, en el caminar, está lo vital.
Recuerdo esa idea de pueblo fantasma, que Hugo Ratier busca desmitificar y que acá se entreteje sutilmente para pensar esas historias de pueblo que estaban dormidas y despertaron. Mientras escribo, suena ¿quién me enseñó?, de José Larralde:
“Y así me dijo un día el patrón, que en Inglaterra se habla mejor…”
Lo que hacemos al narrarnos es construir saberes entrelazados. Es poner en práctica la comunicación y la cultura. Hacer un taller, producir y aprender, mientras se camina, es parecido a la idea de la crónica literaria... Parte de un hecho, me introduce en una escena y me hace viajar. Cómo una historia, que puede ser mínima o máxima, pero historia al fin. No “buena” o “mala” como en Hollywood. Sino historia con la fuerza necesaria para viajar desde lo propio. Hacer crónicas es constituirse. No desde un enunciado, sino desde las huellas internas que nunca están disociadas de ese afuera.
Casi diez años caminando Catamarca y cada relato que se logra es una voz más que reclama un lugar. Caóticas, errantes, incorrectas y también imperfectas. Como tienen que ser. Y, para mí, también es una forma de seguir anidando en la cultura que elegí abrazar. Sin que nos digan que acá no hay nada, o que allá es mejor. Defendiendo nuestras formas del hacer.
Me animo a tocar un poco esa frase de la película: no hay nada que te dé más fuerza que…contarnos desde un nosotros.
Envía un correo con tus datos a cronicascatuchas@gmail.com para tener más información sobre próximas ediciones del taller.
Crónicas Catuchas, lanzado como taller con el apoyo del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de la provincia de Catamarca, a través de la Dirección Provincial de Patrimonio y Museos, propone recuperar y fortalecer la memoria colectiva sobre la identidad local.
Un espacio de encuentro para practicar la lectoescritura y desarrollar la habilidad de narrar nuestras propias historias como pueblo.
Pensamos la escritura creativa como práctica de comunicación para poder visibilizar la identidad catamarqueña.