Impulsados por las transformaciones que nos dejó la pandemia y atendiendo a la nueva normativa que de esta situación de emergencia se fue desprendiendo en los últimos años, queremos volver a mirarnos como escuela, en los documentos que definen nuestra identidad pero sobre todo, en los rostros de quienes compartimos la vida en este espacio. En este RE-CONOCERNOS (en su doble acepción de volver a conocernos y de aceptar nuestra identidad) y ENCONTRARNOS, queremos poder NOMBRARNOS de tal modo que, en este proyecto que nos define institucionalmente, TODOS SE SIENTAN PARTE.
Hemos pensado este proyecto en tres etapas, que tendrán lugar durante este año 2022:
La primera tiene como objetivo volver la mirada hacia el camino recorrido. Hemos convocado a los “trashumantes de la historia” para preguntarnos y respondernos “¿de dónde venimos?”, porque entendemos que somos nuestra historia. Queremos poder recoger los testimonios de quienes han dejado huella y en quienes su paso por este colegio también les ha dejado huella.
En la segunda etapa queremos preguntarnos “¿cómo estamos?”. Por eso vamos a mirarnos en nuestro presente. Trabajaremos en esta línea durante el mes de junio, buscando identificar nuestras fortalezas y nuestras debilidades.
Por último, en la tercera etapa queremos preguntarnos “¿hacia dónde vamos?”. Con los “artesanos de los sueños” queremos animarnos a proyectar la escuela que deseamos y por la que vamos a poner el cuerpo, cotidianamente, para construirla. Este trabajo, “artesanal”, lo haremos en los meses de julio a noviembre, con la mirada puesta en el día de Cristo Rey, en que queremos presentar y celebrar todo lo trabajado.
A continuación podrán encontrar lo que iremos cosechando en cada una de estas etapas...
Con la presencia de 25 compañeras y compañeros de camino, nos hemos encontrado en la tarde del sábado 28 de mayo a hacer una memoria agradecida de sus años transcurridos en este colegio. En esa memoria quisimos descubrir la fuerza vital que está en la raíz de quienes formamos parte de esta comunidad educativa, para que nos sirva de "puerto seguro" en el proyecto que con este encuentro emprendemos.
Comenzamos el encuentro ayudando a despertar nuestra memoria con las imágenes que muchos de los participantes y algunos otros miembros de nuestra comunidad generosamente nos fueron compartiendo. Les dejamos algunas de ellas aquí abajo para que toda la comunidad pueda disfrutarlas...
Para reencontrarnos de corazón a corazón, hemos provocado tres diálogos con algunas preguntas disparadoras. En ellas nos hemos vuelto a contar quiénes somos, qué cosas no podían faltar en los años en que compartí la vida en este espacio y qué tuvimos que poner nosotros, y qué camino han recorrido mis pasos para traerme a este encuentro. En plenario, nos hemos compartido cómo nos sentimos después de estos diálogos y algunas de las respuestas fueron: nostalgia, feliz por el reencuentro, como en casa, como si nunca me hubiese ido, como si no hubiera pasado el tiempo, como que el tiempo se detuvo.
A continuación nos separamos en grupos según el rol que tuvieron o tienen en la institución; quienes habían pasado por aquí asumiendo más de un rol (por ejemplo padres y docentes o alumnos/exalumnos y docentes) intentaron estar un poquito en cada uno.
Este trabajo grupal, medular del encuentro, estuvo provocado por las siguientes preguntas:
“En mis años en la institución…
Alumnos y exalumnos:
¿Qué podemos decir que aprendimos? ¿Cuáles fueron los aprendizajes más significativos que nos llevamos de nuestro paso por el colegio?
¿Qué valores vividos en el colegio han sido herramientas para la vida?
¿Qué vínculos conservo? ¿Cómo me han enriquecido?
¿Cuáles son mis mejores recuerdos?
¿Qué cosas no me gustaron de mi paso por el colegio? ¿Ha cambiado algo? ¿Pude aportar algo para que así suceda?
¿Qué rostros y qué nombres se vienen a tu cabeza cuando pensás en tu paso por esta escuela?
DEJAMOS TESTIMONIO DE LO COMPARTIDO EN ALGUNAS FRASES QUE PODAMOS ESCRIBIR EN UN AFICHE
Docentes, exdocentes y personal de maestranza:
¿Qué caracterizó a nuestro “ser educador” en mis años en el colegio?
¿Qué clima se respiraba en los pasillos, en la sala de profesores, en las jornadas institucionales?
Tenemos un pasado dentro de la Institución que posiblemente nos hizo ser más sabios. ¿Qué de esos años vemos hoy en nosotros que nos hace ser lo que somos?
¿Podrás expresar sensaciones vividas?, quizás buscando en el cajón de los recuerdos puedas compartirlo
¿Qué rostros y qué nombres se vienen a tu cabeza cuando pensás en tu paso por esta escuela?
DEJAMOS TESTIMONIO DE LO COMPARTIDO EN ALGUNAS FRASES QUE PODAMOS ESCRIBIR EN UN AFICHE
Padres:
¿Qué expectativas tenían cuando junto a sus hijos comenzaron a dar los primeros pasos en esta institución? ¿Qué pudieron confirmar? ¿Qué los sorprendió?
¿En qué situaciones sintieron que la escuela supo estar presente? ¿Cuándo necesitaron que estuviera más cerca?
Entendiendo que la confianza requiere ser renovada permanentemente, ¿qué cosas facilitaron esa renovación y qué cosas la hicieron más difícil?
¿Qué característica distintiva señalarían como propia de esta institución?
¿Qué rostros y qué nombres se vienen a su cabeza cuando piensan en su paso por esta escuela?
DEJAMOS TESTIMONIO DE LO COMPARTIDO EN ALGUNAS FRASES QUE PODAMOS ESCRIBIR EN UN AFICHE
Religiosas:
¿Cómo se me fue revelando el rostro de Dios en mi paso por esta casa? ¿Qué he aprendido?
¿Cuáles fueron los mayores desafíos?
¿Qué momentos y/o lugares fueron un oasis donde descansar?
¿Qué épocas recuerdo con más cariño?
¿Qué rostros y qué nombres se vienen a su cabeza cuando piensan en su paso por esta escuela?
DEJAMOS TESTIMONIO DE LO COMPARTIDO EN ALGUNAS FRASES QUE PODAMOS ESCRIBIR EN UN AFICHE
Y esta fue la cosecha de estos diálogos...
Alumnos y exalumnos:
"Desde lo académico: habiendo finalizado nuestros estudios en el Copello, nos garantizó un ingreso sin problemas a los estudios superiores.
Para la vida: nos llevamos muchos valores vividos y compartidos. Amistad, responsabilidad, solidaridad, perseverancia, trabajo, etc.
En varios casos conservamos amistades desde el secundario.
Los mejores recuerdos son los actos en teatro, campamentos, fiestas de Educación Física, viajes, Encuentros con Cristo, kermesses, bingos, feria de ciencias...
Dentro de las cosas que no nos gustaron: que se suspenda la preparación para la Comunión, las misas extensas, el espacio limitado..."
Padres:
"Nosotros ya hace varios años que empezamos acá, en esta escuela, como padres. Coincidimos con las chicas que cuando decidimos elegir esta escuela lo que buscábamos era un lugar donde los chicos estén protegidos, cuidados... Encontramos en esta escuela lo que expresamos acá: la confianza, la contención, el amor y el compromiso. A medida que los chicos fueron creciendo fimos buscando otras cosas. Otra de las cosas que nos hizo elegir esta escuela fue el profesionalismo de los y las docentes de esa época, con grandes valores, con una enorme capacidad de trabajo y eso hizo que todas mantuviéramos a nuestros hijos hasta que terminaran el ciclo correspondiente.
Una de las cosas distinguimos de esta escuela, más allá de que la frase es del P. Gras, a medida que nuestros hijos iban creciendo, veíamos que el amor era lo más importante, lo que más se trataba de motivar en los chicos; el camino del amor era lo más importante. Estamos hablando de otra época donde los padres también estaban más presente con sus hijos. "El amor enseña a enseñar" no era una frase sólo hecha, sino que lo veíamos en los hechos cotidianos. Cada una de nosotras necesitó de la escuela, y la escuela estuvo; había una respuesta y no indiferencia.
Recordamos a un montón; se nos confundían a algunos nombres que conocimos como padres de nuestros hijos y otros y otras que fuimos compartiendo como colegas."
Docentes, exdocentes y personal de maestranza:
Nosotros pusimos algunas palabras... "escucha", "compañerismo", "contención", "diálogo". El clima era de entusiasmo, alegría. La tolerancia, la paciencia, la solidaridad. Viajes, juntadas, y fundamentalmente, creo que es algo que se vive acá, y yo que trabajé en otros colegios, la amistad que se consigue acá y el sentido de pertenencia, eso no te lo saca nadie.
Donde Dios nos siembra, es preciso saber florecer. Cristo reina, por siempre en nuestros corazones.
Nuestro ser educador estaba caracterizado por el tratar de ser auténticos, el compromiso y el amor al carisma. El clima era de compañerismo, de deseo de compartir, de sinceridad y de alegría. Nos hizo ser más sabios la experiencia, la maduración, el ejercicio de la paciencia, el progreso profesional, el hacer lo que nos gusta, la práctica que nos dan los años. Hemos vividos todas las sensaciones y sentimientos, la vida misma, momentos buenos y malos y anécdotas divertidísimas que tenemos muchas.
Religiosas:
Coincidíamos en que en el día a día, en el trabajo y en el ir aprendiendo, uno iba descubriendo a Dios presente en la tarea docente; en algunos chicos concretos, en su situación familiar también descubríamos que Dios estaba pidiendo algo especial.
Prácticamente lo que somos lo hemos aprendido acá. De los modelos de las docentes de aquí hemos aprendido mucho.
Los mayores desafíos fueron el adaptarme a la ciudad, el salir a la vereda y ver que no había árboles. Adaptarnos al ritmo distinto. A veces el estar en Nivel Inicial y tener que pasar al Secundario; ese ritmo a veces cuesta mucho, aunque también se disfruta el poder sortear el desafío y llevar adelante eso que se nos ha encomendado.
Cuando era el turno tarde, ser preceptora era muy difícil. Combinar preceptora y catequista, a mí me mataba.
En cuanto a los lugares que eran un oasis donde descansar, Inicial, entrar en la sala, era lo mío. En su tiempo, el nivel de Adultos: el poder conversar con los adultos, yo me sentía feliz. El nivel de Adultos a mí me llenó.
Planificar, proponer a los chicos actividades dentro del aula, yo lo disfrutaba mucho; otro momento fue cuando comenzamos con el comedor cocinando. Fue un súper desafío.
El comedor y el taller de la tarde.
Las épocas que recordamos con más cariño fueron aquellas, de muchos desafíos, incertidumbre, de ver para dónde vamos y mucho trabajo; cuando se creó la salita de 2. Fue, en ese momento, darle un giro al colegio, tratando de ver en el barrio qué se estaba necesitando, y dar una respuesta a eso que se estaba necesitando; y creo que eso hizo que el colegio creciera.
A mí, Inicial, porque era lo mío y me fascinaba. Ese encuentro con los padres, yo los veía como inquietos a ver qué tenían que hacer en esas edad con sus hijos; los mismos chiquitos venían y contaban. Recuerdo que una vez un chiquito me contó que tuvieron un accidente los tíos y falleció uno de sus primitos; y el nene se comunicaba todas las noches con el primito para darle las buenas noches. La primera noche fue fatal para él. La madre me decía "tenemos esta situación". El nene me decía "-¿Y cómo me comunico yo ahora con mi primo"; "-No importa, tu primo te escucha igual; tu le hablas a tu primo y Jesús le lleva tu mensaje". La mamá me dijo "lo que yo no logré lo lograste tú, porque yo no sabía como decirle a mi hijo que su primito estaba en el cielo y que igual lo escuchaba". Son cosas que vivían los padres. A mí me fascinaba. Los papás hacían lo que uno les decía y después venían a contarnos que estaban contentos.
En el afiche dejamos testimonio de lo compartido; escribimos palabras: inicio, crecimiento, desafío, vida entregada, confianza, esperanza, siembra-cosecha, REINO. Todo esto, a pesar de los desafíos que teníamos, teníamos en mente lo que era hacer reinar a Cristo. No nos importaba si nos encontrábamos con alguna encrucijada. Teníamos que hacer frente. Como religiosas teníamos en la cabeza en la mente, una meta, el Reino.
Cada uno de los grupos hizo también memoria de muchos nombres y rostros con los que han ido compartiendo la vida y que han ayudado a cargar de sentido esa vida compartida en nuestro colegio.
Finalmente, ayudados por la comunidad de Lucas y la adaptación que de su capítulo 2 hicieron José Ignacio y María López Vigil, volvimos a caer en la cuenta de que seguimos inspirados por Jesús y su Proyecto del Reino nos sigue alentando, sin importar nuestros años, porque sabemos que a quienes vienen detrás los impulsan los mismos sueños: la paz, la educación, el trabajo, la justicia, el amor.
Para quienes quieran escuchar el relato trabajado, en que José, María y Jesús se encuentran con el viejo Simeón, se los dejamos aquí...
En el Espacio para la Mejora Institucional del 3 de mayo, los adultos educadores de todo el colegio han trabajado en la elaboración de algunas preguntas que integrarán el instrumento que se usará para conocer su mirada sobre nuestra comunidad educativa.
Un trabajo similar iremos llevando adelante con los y las estudiantes, con sus mamás y sus papás, con la comunidad religiosa y los vecinos del barrio.
Les iremos contando las próximas novedades muy pronto...