El masaje tibetano es un masaje relajante y sensorial, de cuerpo entero de una hora de duración, realizado con aceite templado de sésamo orgánico y esencias.
Es una técnica que deja la mayor parte del cuerpo al descubierto, usando ropa interior desechable para cubrir el área genital y una pequeña toalla si se desea tapar los senos.
A nivel físico regula el flujo energético, estimula la circulación sanguínea y linfática, además de hidratar profundamente la piel. A nivel psicológico favorece la desconexión mental, produciendo calma y sosiego.
Déjate sumergirte por el sonido de crótalos y cuencos tibetanos acompañados por el mantra budista de Chenrezig para purificar el cuerpo, limpiarlo de bajas vibraciones y conectar con el amor universal.