El viernes 22 de mayo durante la clase de Educación física, un grupo de alumnos observo a varias abejas entrando en una de las canastas del patio.
¡Desde el cole llamamos al ayuntamiento y posteriormente al “112! Y rápidamente vinieron a ocuparse de ellas.
Los bomberos nos enseñaron sus panales e incluso algunas larvas antiguas…
¡Muchas gracias a los bomberos de Haro!
En el colegio de Castañares, los alumnos han formado un Club de Valientes para conseguir el reto de violencia cero en sus clases.
Al comenzar este curso en septiembre, detectamos algunos problemas de convivencia tanto en el aula como en el recreo. Para combatirlos, pusimos en marcha esta nueva iniciativa.
Empezamos leyendo un cuento titulado «El Club de los Valientes», de Begoña Ibarrola. Trata de un niño que se siente mal porque le quitan su almuerzo y se burlan de él. Entonces, todos sus amigos se unen y forman un club de valientes para protegerse unos a otros de los matones.
Tras la lectura del cuento, creamos nuestro propio escudo protector y comenzamos a hablar sobre las normas de convivencia: no hablar mal de los demás, no excluir a ningún amigo, etc. Finalmente, formamos el Club de Valientes, con un objetivo claro: conseguir violencia cero en nuestro colegio.
Este club nos permite ser más conscientes de las situaciones en las que pueden surgir conflictos que hacen sentir mal a algún compañero, como, por ejemplo, dejar a alguien solo en el recreo, burlarse de una persona o hablar mal de un amigo.
Todos los viernes comenzamos la asamblea escuchando una canción de El Langui titulada «Se buscan valientes». En ella hablamos sobre los conflictos y las buenas conductas de los miembros del club. Reflexionamos sobre cómo mejorar nuestro trato hacia los demás y avanzar hacia nuestro reto: un colegio sin violencia.
Gracias a estas asambleas, se han reducido los conflictos y hemos aprendido a actuar ante las diferentes situaciones en las que algún compañero se ha sentido ofendido, además todos formamos parte de algo que nos une: nuestro Club de Valientes.
Con los valientes somos más fuertes que el miedo.
En el CRA llevamos varios cursos realizando una actividad muy especial: el intercambio de cartas entre alumnos de distintas localidades. Las maestras itinerantes nos encargamos de esta iniciativa que nace con el objetivo de fomentar la comunicación entre compañeros que, aunque pertenecen al mismo centro, no siempre tienen la oportunidad de conocerse o compartir experiencias de manera directa, siendo también un punto de partida para trabajar otros aspectos como la escritura.
A través de las cartas, el alumnado desarrolla su expresión escrita de una forma significativa y motivadora. Escribir para un destinatario real, que leerá con interés sus palabras y que conocerán y/o verán en las Convivencias y excursiones, les anima a cuidar la ortografía, estructura del texto, la presentación y la claridad de sus ideas. Además, aprenden a organizar sus pensamientos y a transmitir emociones, vivencias y curiosidades sobre su día a día.
Pero esta actividad va mucho más allá del aprendizaje lingüístico. El intercambio de cartas contribuye a crear vínculos entre alumnos de diferentes pueblos, favoreciendo la empatía, el respeto y el interés por las demás localidades. Poco a poco, esas cartas dejan de ser simples textos para convertirse en puentes que conectan a los estudiantes, generando nuevas amistades y reforzando el sentimiento de pertenencia a un mismo equipo.
Aunque estemos en distintos pueblos, ¡todos formamos parte de un mismo CRA!
Durante el 1º trimestre, los alumnos de infantil han realizado un proyecto sobre la alimentación: "Somos Cocineros". Como colofón final, desde Cuzcurrita han grabado el programa SUPERCHEF.
El Restaurante Aker nos abrió sus puertas y nos metimos hasta la cocina, donde pudimos conocer mejor cómo se elaboran los platos que luego nos comemos. Este fue el resultado final de nuestra visita.