El objetivo es investigar tres ramas de la física de astropartículas: el universo extremo, los fenómenos del clima espacial y la radiación atmosférica a nivel terrestre.
La red de detección de partículas consta de varios arreglos de detectores terrestres ubicados en diferentes latitudes (desde México hasta la región antártica) y en diferentes altitudes (desde el nivel del mar hasta más de 5000 metros sobre el nivel del mar).
Bolivia, por sus características geográficas, tiene la posibilidad de ser parte de esta red de colaboración entre más de 25 instituciones en 9 países americanos.
Los detectores que se utilizan se denominan tanques de agua Cherenkov, por el efecto que se produce cuando una astropartícula interactúa con el agua.
En el interior del detector se instalan tubos fotomultiplicadores para recoger la luz que se genera en esta interacción.