Fuente: Wikipedia
La frase "El sueño de la razón produce monstruos" es una célebre inscripción del grabador español Francisco de Goya. Se encuentra en la estampa número 43 de su serie de aguafuertes titulada Los Caprichos, publicada en 1799. El grabado muestra al artista dormido sobre una mesa, mientras una serie de criaturas nocturnas, como murciélagos y búhos, se abalanzan sobre él.
El significado de la obra ha sido objeto de varias interpretaciones, pero la más aceptada se centra en una crítica al pensamiento ilustrado de su época, aunque no de una manera simple y directa. Goya retrata en Los Caprichos las contradicciones de su tiempo: la superstición, la ignorancia, la violencia de los poderosos, el fanatismo religioso o la represión social. Todo ello en pleno auge de la Ilustración, que proclamaba la razón y el progreso.
Goya muestra que incluso en tiempos de progreso, el ser humano sigue preso de la irracionalidad y la violencia.
A favor (violencia como motor del cambio):
Las revoluciones históricas (Francesa, Americana, anticoloniales) generaron derechos y libertades.
La resistencia armada frente a la opresión (guerras de independencia, lucha antifascista, etc.) puede ser la única vía ante regímenes injustos.
El progreso a veces exige romper estructuras violentas preexistentes (esclavitud, feudalismo, dictaduras…).
Distinción entre violencia legítima y violencia gratuita.
En contra (violencia incompatible con el progreso):
El progreso auténtico implica ética, diálogo y justicia, no imposición por la fuerza.
La violencia genera ciclos de venganza y sufrimiento (guerras mundiales, terrorismo, etc.).
Los grandes avances del siglo XX (derechos civiles, democracia, ciencia) se lograron sin violencia o reduciéndola.
Justificar la violencia abre la puerta a la barbarie y la deshumanización.