Incluye las cuentas de la 10 hasta la 19. Comprende los fondos en caja y en instituciones financieras, y las cuentas por cobrar.
Los registros efectuados en estas cuentas en el ejercicio económico se efectuarán sin considerar el plazo de convertibilidad en efectivo. Para la presentación de estados financieros, se identificará la parte corriente de la que no lo es, para mostrarlas por separado. En el caso de los saldos en instituciones financieras que resulten acreedoras, se reclasificarán para su presentación en el rubro de pasivo que corresponda.
Estas cuentas representan los recursos líquidos y derechos exigibles de la empresa, esenciales para evaluar su capacidad de pago a corto plazo. Incluyen efectivo, depósitos y cuentas por cobrar, y su correcta gestión garantiza la liquidez operativa. Además, su registro preciso facilita la toma de decisiones financieras y permite una adecuada presentación en los estados financieros.