Mi nombre es Lorena y, como maestra por vocación, hace años decidí iniciar un largo y tortuoso camino llamado "OPOSICIÓN".
Como todos, al principio me encontré totalmente perdida. Buscaba información en internet sobre cómo funcionaba el proceso, quién podía presentarse, los requisitos de acceso, la normativa... y cuanto más buscaba, menos claro lo tenía.
Sin conocer a nadie que pudiese orientarme, no me quedó otro remedio que apuntarme a una academia. No tenía trabajo estable, ni ingresos suficientes para permitírmelo, pero no me quedaba otra... Así que dediqué gran parte de mis pequeños ingresos a iniciar este camino. Cuál fue mi sorpresa cuando, según avanzaban los meses y empezaba a asentarme en este mundo, percibí que aquello por lo que estaba pagando no era lo que buscaba y necesitaba: temas desactualizados y repetitivos, con normativa de otras comunidades autónomas (algunas de ellas ya derogadas hacía más de 10 años), extensiones de temas y supuestos prácticos inabarcables, correcciones erróneas - incluso repetidas - entre distintos supuestos prácticos, dudas que nunca eran resueltas, correos sin responder, correcciones de la Programación fuera del plazo estipulado para así obligarme a pagar un mes más y un largo etcétera.
¿Te suena algo de esto?
En 2021 decidí prepararme a mí misma. Elaboré mis propios temas, indagué sobre cualquier cuestión normativa (con todos los cambios que ha habido en esta materia durante los últimos meses), sobre trastornos y discapacidades, busqué las actividades más novedosas e innovadoras, me sumergí en una gran variedad de Programaciones y unidades didácticas de distintas especialidades que encontraba por internet, elaboré recursos, leí autores de todas las décadas y las últimas investigaciones... Se podría pensar que "perdí mucho el tiempo", pero todo ello me hizo crear mi propia forma de ver y entender la educación, la infancia, las necesidades educativas especiales, en definitiva, mi trabajo y vocación.
En julio de 2022 conseguí mi ansiada (y trabajada) plaza, y decidí que un sistema estructuralmente injusto no puede decidir quién puede o no por sus recursos, acceder a esta profesión.
Es probable que esto no sea gran cosa, no pretendo que lo sea. Sólo pretendo facilitar a otras personas un modelo más que pueda servir como guía para elaborar su propia visión de la educación. Que aquellas personas que no puedan permitirse costear una academia o preparador, tengan una base sobre la que partir. Que la falta de recursos nunca sea un impedimento para lograr tu vocación.
Espero que con estas pequeñas recomendaciones, puedas encontrar una base sobre la que iniciar este camino que será largo, sacrificado y duro, pero que sin duda merecerá la pena.
Recuerda que la vida es aprendizaje, y que todo lo que aprendas durante este trayecto será de gran valor para llevar a cabo esta maravillosa profesión.
Si quieres TU plaza, crea TU propio camino hasta ella.