Según información del Ministerio de Justicia, a través de su portal web LegalApp, la persona que desee corregir el componente “sexo” con el que aparece en su registro civil y cédula de ciudadanía tendrá que acudir ante notario y solicitar la corrección.
Se debe presentar ante el notario la siguiente documentación:
Copia del registro civil de nacimiento
Copia de la cédula de ciudadanía
Declaración realizada bajo la gravedad de juramento, con la que la persona tendrá que manifestar su voluntad de realizar la corrección de la casilla del componente sexo en el Registro del Estado Civil de Nacimiento.
Esta solicitud debe presentarse por escrito e incluir contener el nombre del notario a quien se dirige y el nombre y cédula de ciudadanía de la persona solicitante.
Luego de radicar los documentos, el notario tendrá 5 días para elaborar la escritura pública correspondiente junto a los documentos entregados por el solicitante.
El notario trasladará a la Registraduría Nacional del Estado Civil la información para que realice los cambios respectivos.
Si la solicitud se realiza en una Notaria distinta a la cual está el registro civil, el interesado tendrá que pagar el valor del traslado.
Este trámite solo podrá realizarse dos veces en la vida y el solicitante debe esperar 10 años para la solicitud de una nueva corrección en el sexo.
PROBLEMAS
Puede tener algunas dificultades para los solicitantes, como la posible negación por parte de la notaría, el costo variable según el establecimiento, entre otros.
Por esta razón, Canal Institucional consultó a Juan Felipe Rivera, abogado perteneciente a la organización Colombia Diversa, para hablar sobre las posibles dificultades en el proceso de cambio de cédula.
Rivera asegura que, si bien el trámite es sencillo, hay tres posibles factores que podrían dificultar este cambio:
“En primer lugar, hay notarías que se rehúsan a hacer el trámite y ponen problemas para su realización”, lo cual puede ser calificado como una forma de discriminación, según Rivera.
“Segundo, las notarías no tienen regulado el precio adecuadamente. Hay notarías que cobran $140.000 y en otras supera los $300.000 o más” afirma Rivera. El abogado asegura que este problema en las tarifas ya ha sido presentado a la Superintendencia de Notariado y Registro, sin embargo, no se han tomado medidas reales para su regulación.
La no existencia de una tarifa unificada y asequible supone “una barrera de acceso muy alta, ya que gran parte de las personas trans del país, han perdido redes de apoyo familiares, amistades e históricamente han sido excluidos del sistema educativo y el acceso al trabajo, por lo tanto, muchas personas trans tienen ingresos irregulares, lo que hace que pagar $140.000 o más en este trámite sea un exabrupto”