Llamamos colonia felina a una comunidad de gatos asilvestrados (o ferales) que viven en un espacio concreto, en ciudades, zonas urbanizadas o zonas verdes. Son gatos acostumbrados a vivir en libertad y que han crecido sin relación con las personas. La colonia es para ellos su zona de seguridad, su hogar y una unidad social y de protección.
Siempre ha habido buenas personas que se han preocupado por ellos y los han alimentado, aunque estuviese prohibido y mal visto, a todas ellas, muchísimas gracias por su ejemplo y constancia. Por suerte, desde hace unos años, las autoridades han tomado conciencia de su responsabilidad con ellos y mediante el Plan Colonial Felino del ayuntamiento de València (PCFV) y el método CER (capturar, esterilizar, retornar) y un censo de voluntarias, controlar la cifra de gatos de nuestra ciudad.
Las personas voluntarias de las colonias son las responsables de la alimentación y el mantenimiento de unas buenas condiciones higiénico-sanitarias de los gatos. Esto supone un gran esfuerzo, se trata de realizar un censo del número de animales, identificando su sexo y su edad y si están castrados o no. Casi la totalidad de las colonias felinas de la ciudad son colonias abiertas, por lo que el número de gatos es cambiante: atropellos, ataques de perros, abandono de gatos caseros sociables… todo esto lo sufrimos en nuestra colonia, es duro, si, pero sabemos que sin voluntariado, estarían peor.
Si quieres ser voluntaria tienes que ponerte en contacto con la Delegación de Bienestar Animal del Ajuntament de València.
Todas las colonias felinas están señalizadas por el ayuntamiento de alguna u otra manera. En algunas hay casetas de hormigón, donde ponemos el pienso y el agua y es fantástico porque el pienso se mantiene seco sin enmohecerse durante todo el año y en verano además, el agua se conversa fresquita.
Los jardines de Viveros ocupan una gran extensión y puedes ver gatos en todas las zonas dónde existe la prohibición de pasear el perro sin cadena. Por favor, se responsable, hemos visto morir demasiados gatos por ataques de perros, por despiste o por mala intención de su paseante. Por favor, si eres de las personas despistadas, recuerda llevar atado a tu perro, da igual que sea obediente y te haga caso, es un perro, un gato o cualquier animal que se mueve es una tentación para él, se responsable y llévalo atado, así le darás tiempo al gato a refugiarse y ponerse a salvo. En caso de que tu perro sea uno de esos que convive con gatos (como nos pasa a muchas voluntarias) no le dejes acercarse, el instinto de supervivencia de los gatos ferales les lleva a desconfiar para poder sobrevivir y, aunque nunca lo hemos visto, no queremos que ningún animal salga herido.
Cuando te acerques a la colonia debes tener en cuenta que es su zona de seguridad, así que por favor, evita comportamientos violentos como gritar o correr, ellos a cambio continuarán tranquilos tomando el sol y podrás tomarles tantas fotos como quieras!