Desde la existencia del parque de Viveros, los animales han habitado sus zonas verdes y forman parte de su historia. En referencias biográficas podéis encontrar información sobre el parque, pero poco se cuenta sobre los gatos que habitaban en el. Las cuidadoras mas veteranas nos cuentan que en sus inicios, estaba prohibido alimentar y que la cantidad de gatos era muy alto. No existían las esterilizaciones ni campañas de concienciación contra el abandono. Nacían muchas camadas y también morían muchos animales, sin contar los que estaban enfermos. Las cuidadoras con escasos recursos y con las leyes en contra no daban a basto.
Con el paso de los años, los ayuntamientos reconocieron las colonias felinas como parte del entorno urbano de la ciudad. Con ese cambio, la ley amparo alimentarlos y aplicar el método CER (captura, esterilización y retorno). ¿Pero qué sucede con los gatos enfermos, bebes sociables, abandonos? Una vez más, las cuidadoras tenían que cubrir las necesidades que la administración no ayudaba.
En pleno 2025, las cosas han cambiado mucho para los gatos del parque. Existe más empatía, sensibilización y amor hacia los animales. Antes eramos un grupo de personas que acudíamos cuando podíamos a escondidas para alimentarles. Ahora somos un gran número de personas, bien organizadas, para que todos los días puedan comer comida húmeda y no solo cubrir sus necesidades de alimentación, sino ofrecemos la atención veterinaria, hospitalización y acogida que se merecen. Gracias a la lucha incansable de los cuidadores, hoy en día la vida de los gatos del parque de Viveros es mucho mejor.
Brother tenia una infección en la pata por una pelea
Los gatos comiendo su comida húmeda diaria.
Batmina jugando después de comer en compañía.