El empleo y la seguridad social son dos pilares fundamentales en la vida de las personas y en el funcionamiento de las sociedades modernas. El empleo no solo proporciona un sustento económico, sino que también juega un papel crucial en la identidad y el bienestar de las personas. Por otro lado, la seguridad social se encarga de proteger a los individuos y sus familias en situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo un sistema de apoyo en momentos de enfermedad, jubilación, desempleo y otros eventos que puedan afectar la estabilidad financiera.