¿Qué significa? El discurso del odio es la promoción de textos discriminatorios contra la dignidad de una persona o de un grupo. Tiene la intención de dañar e incitar a acciones destructivas en su contra. Supone humillación, desprecio y desvalorización. Este odio busca excluir, ya que es una forma de negar la existencia del otro. El discurso del odio suele basarse en prejuicios de raza, nacionalidad, origen étnico, edad, discapacidad, lengua, religión, creencias, ideología, género y orientación sexual, entre otros. Este discurso fortalece el racismo, la xenofobia y la discriminación. Uno de los objetivos principales en el discurso del odio es difamar a personas o a grupos vulnerables, a través de la difusión de prejuicios y de señalarlos como chivos expiatorios de los problemas que vive la sociedad. Estos prejuicios son siempre dañinos. Se expresan a través de generalizaciones rígidas cuyo fin es estigmatizar al “otro” –siempre de manera negativa.
Las redes sociales suelen ser un espacio privilegiado para la rápida propagación de estas expresiones. Sumado a ello, en Internet los contenidos tienen el potencial de permanecer indefinidamente, porque lo que se sube a la web es muy difícil de borrar. Estos discursos pueden además, compartirse entre plataformas, multiplicar las audiencias y esconder al autor real ya que, con frecuencia, quienes agravian, difaman y calumnian, se ocultan bajo una identidad falsa o anónima. El discurso del odio en Internet puede conducir a crímenes de odio en la vida real.
¿Qué son “haters” y “trolls”? En Internet quien crea o difunde mensajes de odio se denomina hater (el/la que odia). Un/a hater se caracteriza por un perfil agresivo y se dedica de manera obsesiva, a atacar a individuos o grupos a los que desprecia por su origen, raza, ideología, género, cultura o religión. En Internet también aparecen los “trolls”, personas (o programas) con identidad desconocida que publican mensajes provocadores con la principal intención de insultar, generar respuestas negativas y confundir a las audiencias. Ciudadanía Digital 41 “Haters” y “trolls” amenazan y agreden. Aprovechan su anonimato y perfiles ficticios –casi nunca muestran su identidad real- para provocar conflicto.
Para reflexionar. Adama Dieng, asesor de Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio, menciona
en este video diferentes ejemplos de víctimas de discursos de odio en distintas partes del mundo.
Investiguen qué pasó en cada caso y reflexionen: ¿por qué creen que este problema no tiene fronteras?