¿Qué es la criptorquidia?

Es la ausencia de uno o ambos testículos en el escroto porque no completaron su descenso. El testículo puede encontrarse en la región inguinal o dentro del abdomen.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa principalmente en el examen físico. Habitualmente no se necesita una ecografía antes de consultar al especialista: este estudio no permite localizar con certeza todos los testículos ni confirmar su ausencia.

¿Cuándo consultar?

Si el testículo no descendió a los 6 meses de edad, debe ser evaluado por el urólogo pediátrico. En niños prematuros se considera la edad corregida. También es necesario consultar si un testículo que antes estaba en el escroto deja de permanecer allí.

¿Cómo se trata?

El tratamiento habitual es la orquidopexia, una cirugía que permite colocar y fijar el testículo en el escroto. Se recomienda realizarla entre los 6 y los 12 meses y, como máximo, antes de los 18 meses. Si se detecta en un niño mayor, debe evaluarse sin demorar la consulta.

La técnica depende de la ubicación del testículo. Cuando no se palpa, puede requerirse una laparoscopia para localizarlo y definir el tratamiento.

¿Por qué es importante tratarla a tiempo?

El tratamiento temprano ayuda a preservar el potencial de fertilidad y facilita el seguimiento del testículo. La cirugía reduce algunos riesgos, pero no elimina por completo el mayor riesgo de cáncer testicular asociado a esta condición.

¿Es lo mismo que un testículo retráctil?

No. El testículo retráctil puede llevarse al escroto durante el examen y permanecer allí temporalmente sin tensión. Habitualmente no necesita cirugía, pero requiere controles periódicos hasta la pubertad.