La laparoscopia pediátrica es una vía de abordaje quirúrgica mínimamente invasiva que se utiliza en niños para diagnosticar y tratar una variedad de patologías en el abdomen. Consiste en realizar pequeñas incisiones en el abdomen  a través de las cuales se introducen una cámara (laparoscopio) y otros instrumentos quirúrgicos especializados.

Algunas de las ventajas de la laparoscopia pediátrica en comparación con la cirugía abdominal abierta tradicional incluyen: