La laparoscopia pediátrica es una vía de abordaje quirúrgica mínimamente invasiva que se utiliza en niños para diagnosticar y tratar una variedad de patologías en el abdomen. Consiste en realizar pequeñas incisiones en el abdomen a través de las cuales se introducen una cámara (laparoscopio) y otros instrumentos quirúrgicos especializados.
Algunas de las ventajas de la laparoscopia pediátrica en comparación con la cirugía abdominal abierta tradicional incluyen:
La video cirugía provee una amplificación y una mejor iluminación del campo operatorio.
Fácil localización y acceso a la patología (apéndice, ovarios, invaginación, vesícula...) cualquiera sea su localización.
Exploración completa de toda la cavidad abdominal, permitiendo diagnosticar un importante número de patología asociada.
Limpieza y lavado la cavidad abdominal en caso de necesidad (Liquido libre, peritonitis...)
Disminución importante del número de complicaciones intra abdominales (abscesos, oclusión, bridas...)
Disminución importante de número de complicaciones parietales (abscesos, eventraciones, evisceraciones..)
Menor trauma y dolor
Mayor confort postoperatorio.
Acortamiento importante del tiempo de hospitalización y convalecencia.
Aspecto estético altamente superior al logrado utilizando las vías de abordaje clásicas.