30/11/2019 Circinaria
En el marco de los trabajos de seguimiento que Circinaria, Estudio y conservación, viene efectuando sobre la mortalidad de Lobo Ibérico en el Sistema Central, tuvimos conocimiento de la aparición del cadáver de un Lobo ibérico el pasado mes de abril, en el termino municipal de Horcajo de la Sierra/ Aoslos (Madrid).
Circinaria en virtud de la Ley 27/2006 de 18 de Julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información solicitó a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, el informe del examen forense, efectuado al ejemplar de Lobo encontrado muerto.
Recibida la respuesta remitida por el Área de Conservación de Flora y Fauna de la Dirección General de Biodiversidad y Recursos Naturales, la transcribimos aquí, omitiendo la denominación de los tóxicos, para no facilitar la acción de los envenenadores:
"En el cadáver de Lobo ingresado en el Cras Madrid Viñuelas el 22/04/ 2019 procedente de Horcajo de la Sierra, se ha detectado en el hígado la presencia de xxxxxxxx y xxxxxxx, en una escasa concentración. Las lesiones observadas en la necropsia permiten sospechar que la presencia de dichas sustancias en el organismo es la principal causa de muerte del ejemplar"
Desde Circinaria lamentamos la muerte de este ejemplar y condenamos enérgicamente el uso de veneno sobre nuestros lobos y el resto de la fauna. Asimismo, tenemos indicios de que este no es un caso aislado y solicitamos a las administraciones competentes, que promuevan todos los medios necesarios para llevar a los autores de estos hechos ante la justicia.
Es nuestra obligación, informar a la opinión pública de la existencia de un inquietante repunte del furtivismo contra el Lobo en la Comunidad de Madrid, así como, de la total opacidad con la que la Consejería de Medio Ambiente maneja los asuntos relacionados con la muerte ilegal de lobos.
Para terminar, desde Circinaria , en colaboración con otras organizaciones continuamos trabajando en la conservación del Lobo Ibérico, en sus diferentes aspectos, estado y evolución de la población y amenazas, como atropellos, envenenamiento y furtivismo, requiriendo a las correspondientes administraciones la asunción de responsabilidades en la ejecución de medidas para evitar estas muertes y llevar ante la justicia, cuando sea el caso, a los responsables de las mismas.