Fraguas y los pueblos expropiados de Guadalajara (03/07/18)
15/08/2018 | Circinaria
NINGUNA TRADICIÓN PUEDE JUSTIFICAR LA TORTURA
Durante el verano, por todo el país, se suceden las fiestas patronales, excusa que los ayuntamientos utilizan para dilapidar dinero público en fuegos artificiales, comidas populares y diversas tradiciones. Dentro de estas últimas, desgraciadamente en muchos casos y demostrando un atraso e incultura manifiesta, se utilizan todo tipo de animales en las más diversas torturas. Un ejemplo reciente ocurrió en un encierro por el campo en Centenera (Guadalajara): un toro acosado por decenas de personas, fue atropellado por un todoterreno.
Frente a estos hechos, desde Circinaria queremos expresar, que ninguna tradición puede justificar el incumplimiento de la Ley y las más simples normas de convivencia, que la realización de estos actos violentos y salvajes, en muchos casos con menores presentes, solo provoca que nuestra sociedad asuma y por tanto utilice la violencia de forma natural, ya sea contra un animal, una mujer, un migrante o un anciano.
El maltrato de un animal pone de manifiesto la sociedad enferma en que vivimos.
Los animales son seres sensibles, y como tales tienen sus derechos, pero ante su indefensión es el ser humano quien debe conocer y proteger dichos derechos. Como dice Corine Pelluchon, debemos politizar la cuestión animal pues: «Solo una teoría política que ponga límites a nuestro uso de los recursos y nuestra relación con los animales puede ayudarnos a crear una sociedad justa.»