Por norma general, no tienen por qué ser recogidos los gatos de la calle únicamente por encontrarse en la misma.
El servicio de recogida municipal, con la valoración de las personas responsables de las colonias felinas, podrán plantear la recogida de gatos en los siguientes supuestos:
Gato extremadamente sociable y confiado, cuya docilidad haga sospechar abandono o pérdida del animal por parte de sus propietarios, e implique vulnerabilidad por encontrarse en la calle: gatos sociables perdidos que pueden tener propietario, o gatos sociables abandonados incapaces de sobrevivir por sí mismos.
Gato herido o enfermo que necesita atención veterinaria.
Camada de gatos, especialmente en situaciones de peligro para los cachorros por ausencia prolongada de su madre o emplazamiento de alto riesgo para su seguridad vital.
Situación de peligrosidad para el animal.
Gestión de colonias, labores del método CES/R.
Los gatos ferales no deben ser capturados/recogidos salvo que estén heridos, enfermos o se vayan a esterilizar.
Hay gatos domésticos que tienen acceso al exterior y que pueden recorrer las calles sin estar perdidos ni abandonados.
En caso de que encontremos un gato pidiendo atención, con buen aspecto, sociable y de apariencia casera, deberemos primero comprobar la zona por si pudiese ser un gato de una propiedad cercana con acceso al exterior. Si no parece probable, avisar al Ayuntamiento correspondiente, ya que puede ser un animal perdido o abandonado. Si parece herido o su estado está muy desmejorado debido al abandono es urgente buscarle atención veterinaria de manera inmediata.
En caso de encontrar un gato herido es urgente proporcionarle asistencia veterinaria, procura quedarte en el lugar mientras avisas a la autoridad municipal competente, o, en caso de que ésta no responda o no acuda, ponte en contacto con una protectora de animales para intentar responder a la urgencia de la situación.
Camada en apariencia huérfana. Si encontramos gatitos lactantes (ojos cerrados, no caminan, orejas pegadas a la cabeza) debemos tener en cuenta que las gatas callejeras pueden cambiar la ubicación de los cachorros durante la crianza. Normalmente la madre siempre anda cerca, por eso no debemos manipularlos si están bien escondidos, o moverlos lo justo para ponerlos apartados del tránsito, y esperar a una distancia prudencial, o volver un par de horas después, para comprobar si la madre ha vuelto y está con ellos o se los ha llevado. Se recomienda avisar a una protectora para que evalúe la situación antes de decidir recogerlos. Si después de un tiempo los gatitos siguen en el mismo sitio, fríos y maullando, habrá que ponerlos a resguardo, darles calor, y alimentarlos con leche maternizada especial.
Camada en mala ubicación. Si encontramos cachorritos de gato de más de un mes (ojos abiertos y caminan por ahí), deberemos tener en cuenta que quizá la madre ande cerca. Habrá que valorar si están en buen estado de salud, o si están en una zona de peligro (carretera cercana por ejemplo) o si aún sean pequeños para separarlos de la madre. Si tienen síntomas de enfermedad o accidente, avisar a una protectora de la situación.
A tener en cuenta:
Las camadas de gatos de menos de un mes (ojos cerrados, orejas pegadas a la cabeza) no deben ser movidas de su ubicación si no existe un peligro grave.
Las camadas de gatos de menos de un mes solo se recogerán si se tiene la certeza de que no hay una gata en la zona (su madre) que pueda criarlos (después de esperar un tiempo prudencial y asegurarse de ello).
En muchos casos la madre se encuentra cerca y se puede haber ausentado en busca de comida y agua, o los puede estar trasladando a un nuevo emplazamiento, etc. Hay que evitar intervenir en estas circunstancias, salvo que se haya vigilado a ese animal durante un tiempo suficiente como para determinar que está extraviado y necesitado de recogida.
Las camadas de cachorros en edad de destete (mes y medio, dos meses) se tratarán de recoger en función de la disponibilidad de las asociaciones de protección animal para ponerlos en vías de adopción. No deberán ser recogidos si no es estrictamente necesario y no se sabe qué hacer con ellos a continuación.
Resulta muy importante para el estado de salud físico y mental del animal la permanencia con la madre en período de lactancia, que se prolonga habitualmente hasta las 6-8 semanas. No se debería retirar ni manipular al animal antes de ese tiempo.
Ante cualquier duda sobre como actuar, contacta con CER Ablitas: 634 65 10 02 (Telefono de urgencias)