Las palabras AGUDAS llevan tilde o acento cuando terminan en VOCAL, -N o -S. Por ejemplo: aquí, canción, ilusionarás. Si termina en -S precedida de otra consonante, entonces no lleva tilde: robots, tictacs.
Las palabras LLANAS llevan tilde cuando NO terminan en VOCAL, -N ni -S: ángel, árbol. Si acaba en -S precedida de consonante sí lleva: bíceps, cómics.
Las ESDRÚJULAS se acentúan siempre. Ejemplos: plátano, ángeles, lámpara, teléfono, Málaga, décimo, águila, cántaro, sábana.
Hay diptongo cuando se juntan dos vocales cerradas I, U, entre sí o con otras abiertas A, O, E. Si lleva tilde será en la abierta: acarició, después.
Llevarán acento las vocales I, U, cuando están en hiato, sin formar diptongo, como caloría, avemaría, baúl, Andalucía, brío, María, día, caímos.
Las palabras SOBRESDRÚJULAS se acentúan siempre. Ejemplos: gánatela, llévatelo, dígamelo, cómetelo, llévesemela.
Las palabras que tienen una sola sílaba (monosílabas) no llevan tilde. Ejemplos: pie, sol, gran, gris, fue, dio, bien, mal.
En las oraciones interrogativas y exclamativas llevan tilde: qué, cuál, adónde, cómo, cuán, cuándo, cuánto, dónde y quién. Ejemplo: ¿Qué quieres?
Se escribe B antes de L y R (-BL y -BR) Ejemplos: doble, brazo, abrigo, broma, bruja, amable, broche, brillante, descubrir.
Llevan B los verbos terminados en -BIR, menos hervir, servir y vivir. Ejemplos: escribir, subir, prohibir, recibir, descubrir y suscribir.
Se escriben con B los tiempos de los verbos BEBER, DEBER, CABER, SABER y HABER. Ejemplos: bebimos, deberás, cabía, sabremos, había, ha habido.
Llevan B las terminaciones -ABA, -ABAS, -ÁBAMOS, -ABAIS, -ABAN de los verbos de la primera conjugación. Ejemplos: cantaba, jugabas, amaban, saltabas.
Se escriben con V los adjetivos terminados en -AVO, -AVA, -EVO, -EVA, -EVE, -IVO, -IVA. Ejemplos: esclavo, octava, longevo, nueva, decisivo, activa.
Se escribe B cuando va seguida de consonante o está al final de palabra. Ejemplos: obsequio, club, objeto, obstáculo, obtener, Job. Excepto ovni.
Llevan B las palabras que empiezan por las sílabas BU-, BUR- y BUS-. Ejemplos: bueno, Burgos, buscar, burla, buque, bulla, burgalés y buñuelo.
Se escriben con V las formas de los verbos acabados en -OLVER. Ejemplos: absolver, disolver y volver.
Se escriben con V las formas de los verbos que en infinitivo no tienen B ni V. Ejemplos: de ir, voy, vamos; de estar, estuve; de andar, anduve.
Llevan V las palabras que empiezan por VICE-, VIZ- o VI- ("en lugar de"). Ejemplos: vicealmirante, vizconde, virrey y vicepresidente.
Se escribe con B el pretérito imperfecto de indicativo del verbo IR: iba, ibas, íbamos, ibais e iban.
Se escribe C en las sílabas CA, CO, CU, como casa, Paco y cuaderno. Con las vocales E, I, se escribe QUE, QUI, como queso, quitar, quebrar.
Se escribe C en las sílabas CE, CI, como ceja, ciervo, cielo. Con las letras A, O, U, se escribe Z, como Zaragoza, zoquete y zumo.
Se escribe Z al final de las palabras cuyo plural acaba en -CES, como andaluz, andaluces; perdiz, perdices; luz, luces; lombriz, lombrices; disfraz, disfraces.
Se escribe -CC- cuando en alguna palabra de la familia léxica aparezca el grupo -CT-. Ejemplos: adicción (adicto), reducción (reducto).
El sonido G suave con A, O, U, se escribe GA, GO, GU y con E, I, se escribe GUE, GUI. Ejemplos: goma, galleta, guapa, Miguel, guitarra, gorro, guerra.
El sonido J fuerte, con A, O, U se escribe JA, JO, JU y con E, I se puede escribir G o J. Ejemplos: caja, rojo, Juan, gemelo, gitano, jefe y jirafa.
Cuando la G y la U han de tener sonido independiente ante E o I es forzoso que la U lleve diéresis. Ejemplos: antigüedad, desagüe, vergüenza y cigüeña.
Se escriben con J las palabras que terminan en -AJE, -EJE. Ejemplos: coraje, garaje, hereje y equipaje.
Se escriben con G las palabras que tienen ese sonido de G suave ante una consonante. Ejemplos: grito, gladiador, globo, gracioso, gnomo y maligno.
Se escriben con G los verbos terminados en -IGERAR, -GER y -GIR, como aligerar, coger y fingir. Excepciones: tejer y crujir.
Llevan G las palabras que empiezan por GEO- (tierra). Ejemplos: geografía, geometría y geología.
Se escriben con G las palabras que terminan en -GÉLICO, -GENARIO, -GÉNEO, -GÉNICO, -GENIO, -GÉNITO,-GESIMAL, -GÉSIMO y -GÉTICO: angélico, transgénico, energético e ingenio.
Llevan J las formas de los verbos que no tienen G ni J en el infinitivo. Ejemplos: de decir, dije, dijeron; de traer, trajimos, trajeron.
Se escriben con H todos los tiempos del verbo HACER y no llevan H las formas del verbo ECHAR. Ejemplos: hago, echaban, hacemos y echamos.
Se escriben con H los tiempos del verbo HABER. Se escribe HA y HE si van seguidos de Participio, en caso contrario, sin H: ha salido, he contado, a jugar, a ver.
Llevan H las que empiezan por HIA-, HIE-, HUE- y HUI-. Ejemplos: hiato, hiena, huele, huidizo, hierba, hierro, hueco, huevo. Excepción: iatrogénico.
Llevan H los compuestos y derivados de palabras que tengan esa letra, como honra, deshonra. Menos oquedad, orfandad, osamenta, óvalo, oscense y oler.
Se escribe Y al final de palabra si va precedida de una vocal, como jersey, Paraguay. Excepciones: saharaui y bonsái.
Llevan LL las palabras terminadas en -ILLA e -ILLO. Ejemplos: mesilla, cigarrillo, costilla, amarillo, colmillo y parrilla.
Se escriben con Y los plurales de los nombres que terminan en Y en singular. Ejemplos: rey, reyes; ley, leyes; buey, bueyes.
Se escribe con Y la conjunción copulativa Y. Ejemplos: Tú y yo. Esa conjunción es E si la segunda palabra empieza por I: Tú e Inmaculada.
Llevan Y las formas de los verbos que no tienen Y en su infinitivo. Ejemplos: de caer, cayeron; de leer, leyendo; de poseer, poseyeron.
Se escribe M antes de B y P. Ejemplos: tambor, cumpleaños. Pero se escribe N antes de V. Ejemplos: envío, invitar y convivir.
Llevan M al final de palabra algunos extranjerismos y latinismos. Ejemplos: zum, álbum, currículum y audotórium.
Se escribe M delante de N, como alumno, amnistía. Pero se escribirá N cuando la palabra está formada con los prefijos CON-, EN- e IN-: connatural, innoble.
El sonido R múltiple se escribe RR, como perro y turrón. El sonido simple se representa con R, como cara, pared, amarillo y arcilla.
Se escriben con R las palabras con sonido simple después de B, C, D, F, G, K, P y T. Ejemplos: brazo, cromo, dromedario, frase, gramo, prado y travieso.
Se escriben con R las palabras con sonido múltiple al principio de palabra. Ejemplos: ratón, regalo, rico, rosa y rubio.
Se escribe R con sonido múltiple cuando va después de L, M, N y S. Ejemplos: alrededor, runrún, honra, israelita, Enrique y Conrado.
Se escriben con X las palabras que empiezan por la sílaba EX- seguida del grupo -PR-. Ejemplos: expresar, exprimir, exprés, expresamente y expreso.
Llevan X las que empiezan por la sílaba EX- seguida del grupo -PL-. Ejemplos: explanada, explicar, exploración. Pero son excepciones esplendor y espliego.
Se escriben con X las palabras que empiezan por los prefijos EX- (fuera, más allá) y EXTRA- (fuera de). Ejemplos: excarcelar, extramuros y excursión.
Llevan X las palabras que empiezan por XENO- (extranjero), XERO- (seco, árido) y XILO- (madera). Ejemplos: xenofobia, xerografía y xilófono.
Se escribirá con letra inicial mayúscula todo nombre propio: Carlos, Platero, Madrid, Ramos, Luna. Los nombres comunes llevan minúscula: niño, perro.
Lleva letra inicial mayúscula la primera palabra de un escrito y después de punto. Ejemplos: El ciclista corre. Tú cantas. Santiago baila.
En las palabras que empiezan por LL y CH, sólo se escribirá con mayúscula la letra inicial. Ejemplos: Chillida, Llorente, Chile.
Llevan mayúscula los nombres de divinidades, festividades religiosas y atributos divinos: Dios, Navidad, Todopoderoso, Cristo, Inmaculada.
Usamos minúscula para escribir los días de la semana, los meses y las estaciones del año. Ejemplos: lunes, marzo, primavera e invierno.
Se escriben con mayúscula los nombres de dignidad y organismos. Ejemplos: Rey, Papa, Presidente, Ministro, Biblioteca Nacional, Tribunal Supremo.
Se escriben con mayúscula los números romanos. Ejemplos: Juan Pablo II, siglo XVI, Juan Carlos I, tomo III, Felipe II.
Los signos de interrogación (¿?) se escriben al principio (¿) y al final (?) de las preguntas: ¿Qué hora es? ¿Vas a ir de excursión?
Los signos de exclamación (¡!) se escriben al principio (¡) y al final de la frase (!): ¡Eso es una maravilla! ¡Qué alegría verte! ¡Ay de mí!
Después de los signos que indican cierre de interrogación o exclamación (?!) no se escribe nunca punto. ¿Dónde has comprado ese vestido?
Se emplea guión (-) para separar las sílabas de una palabra, especialmente cuando esta no cabe en un renglón. Ejemplos: in-sec-tos, or-to-gra-fía.
Las palabras que contengan la H precedida de consonante se dividirán de manera que la H comience en el renglón siguiente. Ejemplo: in-hu-ma-no.
Se emplea raya o guión largo en diálogos, como en este ejemplo:
—¿Cómo te llamas?
—Andrés Pereda.
—De dónde eres?
—De Castilla.
El punto y seguido separa enunciados que integran un párrafo. Se continúa escribiendo en la misma línea: Dieron un paseo. La mañana era espléndida.
El punto y aparte separa dos párrafos distintos. La primera línea del nuevo párrafo puede tener un margen mayor, estar ligeramente desplazada hacia el interior de la página: a eso se le llama que la línea esté sangrada. Los párrafos de esta página NO tienen las primeras líneas sangradas. El punto y final es el que cierra un texto. El punto se utiliza también después de las abreviaturas. Ejemplos: Sra., Excmo., a.C.
Se emplea coma (,) para separar dos o más palabras de una enumeración. Ejemplo: Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.
Se usa coma para separar las oraciones de un enunciado. Ejemplo: Antes de irte, corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga la luz y cierra.
Las comas suelen aislar muchos conectores, como vemos en los siguientes casos: esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, no obstante, además, en tal caso, por lo tanto, en cambio, en primer lugar, etc.
Se escribe coma para aislar el vocativo: Hermenegildo, abre la puerta. Si el vocativo va en medio del enunciado, entonces se escribe entre dos comas: Abre, Hermenegildo, la puerta. Finalmente, si cierra la oración, entonces queda aislado por una coma y el punto correspondiente: Abre la puerta, Hermenegildo.
Se usa coma para aislar determinadas explicaciones que aparecen intercaladas en una frase. Ejemplo: Ella es, entre mis amigas, la más querida.
Hay coma cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado. Ejemplo: Dinero, ya no le queda.
Se usan puntos suspensivos (...) al final de enumeraciones incompletas. Ejemplo: Puedes hacer lo que te apetezca más: leer, ver la tele, escuchar música... Pero nada de perder tiempo con Youtubers.
Cuando se quiere expresar duda, temor o vacilación. Ejemplo: Iré, no iré... Debo decidirme pronto.
Cuando se reproduce una cita textual o un refrán, omitiendo una parte. Ejemplo: Entonces pensé: "Más vale pájaro en mano..." y acepté el dinero.
Se usan dos puntos (:) para anunciar una enumeración. Ejemplo: Tres son las maneras principales de perder el tiempo: Youtube, PlayStation y Xbox.
Los dos puntos preceden a las citas textuales. La primera palabra posterior lleva mayúscula. Ejemplo: Ya lo dijo Descartes: "Pienso, luego existo".
En castellano, se emplean los dos puntos tras el vocativo que encabeza las cartas, los correos electrónicos y otros documentos; en catalán y en inglés, en cambio, se pone una coma (,), la misma con la que se aíslan siempre los vocativos. Ejemplo: Querido amigo: Te escribo esta carta para darte una muy buena noticia...
Usamos dos puntos cuando se enuncia una proposición general y enseguida se explica. Ejemplo: El mundo de la tecnología es muy sencillo: Google gobierna sobre todos los demás.
Se usan dos puntos para señalar la relación causa-efecto. Ejemplo: Se ha quedado sin trabajo: no podrá ir de vacaciones este verano.
En textos jurídicos y administrativos. Ejemplos: El Secretario de esta entidad CERTIFICA: Que D. José Álvarez ha seguido el Curso de...
Se usa punto y coma (;) para dividir las diversas oraciones que ya llevan alguna coma: La chaqueta es azul; los pantalones, grises; la camisa, blanca.
Para separar proposiciones yuxtapuestas, si ya se ha empleado coma: Hermenegildo se precipitó sobre el nuevo ordenador, el que le habían regalado anteayer; tenía que escribir un correo importante a Genoveva.
Según el caso, se puede colocar punto y coma antes de las conjunciones mas, pero, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, en fin, etc. Se le avisó que cambiara; pero no quiso.
Se usan los paréntesis () cuando se interrumpe el sentido del discurso con un inciso aclaratorio. El abuelo de Genoveva (que en su juventud había viajado mucho) le recomendó que visitara Luxemburgo.
Para este mismo caso, también podemos usar el guión largo o raya e incluso simplemente una coma:
El abuelo de Genoveva —que en su juventud había viajado mucho— le recomendó que visitara Luxemburgo
El abuelo de Genoveva, que en su juventud había viajado mucho, le recomendó que visitara Luxemburgo
Para intercalar algún dato o precisión como fechas o lugares: El año de su nacimiento (1616) es el mismo en que murió Cervantes.
Se utiliza para evitar introducir una opción en el texto: En el documento se indicarán el (los) día (s) en que haya tenido lugar la baja.