Se hace absolutamente necesario plantearse, ante tal escenario, una serie de preguntas detonantes y fundamentales para ser discutidas en este foro, entre ellas, y solo de manera inicial; ¿Cómo puede constituirse la AFM como una asociación representativa de la pluralidad y la diversidad de las circunstancias de la filosofía en México? ¿Cuáles son los caminos, estrategias o aportes que la AFM, como entidad gremial, puede implementar para apoyar la presencia de la filosofía en nuestro país, de su enseñanza, programas de estudio y de los derechos de las y los profesores que la imparten en los diferentes niveles educativos? ¿Cuáles son las reivindicaciones y agenda mínima (política, práctica y didáctica) para desarrollar en la AFM en los siguientes años? ¿Qué lugar ocupa la diversidad de circunstancias regionales en la configuración de la misión y visión de la AFM? ¿Es factible pensar que la descentralización de los congresos nacionales o internacionales, de coloquios filosóficos, es suficiente para incorporar demandas de pluralidad en sus fines? Ante este centralismo en pensar la presencia de la filosofía, ¿cómo integrar un eje más horizontal, participativo, paritario y democrático en los objetivos y tareas de la AFM? Sin centro, ni periferia, ¿cómo pensarnos y actuar en tiempos de la IA y el resurgimiento de los nuevos autoritarismos que se apoyan, además, sobre las bases del algoritmo en la lógica de sus propios fines?