VOTÁ POR
tu CONCEJAL
que defiende
lo que
vos quéres
TESTIMONIOS
LO QUE LA GENTE DICE DE CARLOS
1. Doña Carmen, vecina de toda la vida (Barrio San Isidro)
“Yo lo conocí cuando era un mitã’i revoltoso que corría detrás de la pelota en el callejón. A su mamá, la señora Carmen, la ayudaba cargando las bolsas de la feria. Ahora, mirá… el tiempo pasa. Pero lo que no cambió es su corazón. Cuando mi marido, Ramón, falleció hace dos años, Carlos no solo vino al velorio. Al otro día, mandó a los muchachos de su grupo de motociclistas a arreglarme el techo que estaba goteando. No lo pidió nadie, no salió en ningún lado. Él sabía que yo estaba sola y lo hizo. Para mí, él no es un político. Es como el hijo que te ayuda sin esperar nada a cambio. Por eso, con esta viejita pueden contar, va a votar por él con el corazón.”
2. Profesor Juan Carlos Méndez, ex docente del Colegio Nacional
“Fui profesor de Historia y Civismo de Carlos a mediados de los 90. No era el alumno con las mejores notas, pero sí el que tenía una claridad moral y un liderazgo práctico que llamaba la atención. Recuerdo que organizó una colecta entre los alumnos para comprarle zapatos y útiles a un compañero cuya familia lo estaba pasando muy mal. No era un acto grandilocuente; era pura solidaridad espontánea. Esa ética del hacer, que vi germinar en las aulas, es la misma que hoy aplica en la política. Sigue siendo un constructor de consensos, un puente. Como educador, valoro enormemente que un ex alumno mantenga esos principios de servicio comunitario intactos, lejos de la demagogia. Es un hombre de bien.”
3. Ramón “Tito” González, ex compañero de trabajo (Ferretería El Progreso)
“¡Ah, con el Carlitos! Trabajamos juntos pila de años en la ferretería. Él atendía, yo era del depósito. Te digo la verdad: era el único que no se hacía el loco cuando venía un cliente humilde, del campo, que no sabía bien qué necesitaba. Carlos le dedicaba tiempo, le explicaba, y a veces hasta le hacía un descuento de su propia comisión con tal de ayudar. Una vez, un productor chico perdió todo en una granizada y necesitaba herramientas para volver a empezar. Carlos le vendió a costo y le dijo ‘págame cuando puedas’. Y el tipo pagó, ¿viste? Porque confiaba. Él siempre fue así: transparente como el agua. Sabe lo que es el sudor de la frente, por eso no se llena la boca con discursos. Habla poco y hace mucho.”
4. Marta Riveros, presidenta de la Comisión de Damas del Barrio Virgen de Fátima
“Nosotras lo conocimos en lo peor de la pandemia. La desesperación era grande, muchas familias sin trabajo, sin comida. Llamamos a varios políticos. Algunos mandaron una bolsa con su foto gigante y nunca más aparecieron. Carlos vino personalmente, sin camisetas ni banderas. Nos sentamos en la plaza (con distancia) y nos preguntó: ‘¿Qué necesitan y cómo podemos hacerlo sostenible?’. No vino a regalar, vino a organizar. Nos ayudó a estructurar la “Olla Solidaria” que duró meses: él conseguía los insumos difíciles (el aceite, las verduras), gestionaba con productores y nosotros cocinábamos. Fue un apoyo silencioso, constante. Nos empoderó. Por eso para nosotras no es un candidato, es un aliado. Sabe que el verdadero trabajo es en equipo con la comunidad.”
5. Don Sixto Rojas, agricultor (Comunidad Campo Azul) – Testimonio con mezcla de guaraní
“Che, aitéra che vecino Carlos. Ha’e ou siempre oipytyvõ hag̃ua. Ocurrió hace un tiempo, mi camioneta se rompió justo en época de cosecha. Ikatupa’ÿ, no tenía plata para el arreglo. Che ndaijapóirõ… perdía todo. Sin decir nada, Carlos ou ipy’yvatévo, revisó el motor conmigo y me dijo: ‘Don Sixto, ndere preocupárõ, yo hablo con el mecánico’. Y al otro día, el mecánico vino ha omoĩ porã mi camioneta. Carlos he’i después, ‘vamos arreglando poco a poco’. Ha’e umi ojapóva, no ohechauka. Es de los que oñe’ẽ poká pero ohupyty lo que promete. Ore ryguasu, el que conoce nuestra lucha en el campo. Por eso roipota que sea nuestro concejal. Ha’e oikuaa lo que es ñane mba’e.”
(Traducción aproximada: "Él es así, mi vecino Carlos. Siempre viene a ayudar. Pasó que... 'No puedo', no tenía... 'Si no hago', perdía todo. Él 'viene rápido', revisó... 'No te preocupés', yo hablo... 'y arregló' mi camioneta. Carlos 'dijo'... 'Es de los que hace, no muestra'. Habla poco pero cumple. 'Nuestro gallo' (nuestro representante), el que conoce... 'Queremos'... 'Él sabe'... 'lo nuestro').
Estas son solo algunas voces de las miles que podrían hablar de Carlos Rodolfo Samez Rolla.
Su trayectoria no se construye en anuncios, sino en la vida diaria de la gente de Villa del Sur.