Cuando vayas a Navarra pregunta si hay un jardín,
te dirán cantando jotas, el jardín es por ahí.
El jardín es mi Lerín, a las orillas del Ega.
Un jardín lleno de rosas y unas chicas muy bellas.
Y el forastero que venga aquí
nunca se olvidará de este jardín.
Cuando se marche dirá al partir,
el corazón me lo dejo en mi querido Lerín.
Y si una chica te quiere prepárate a ser feliz,
pues una moza ribera sabe su pasión cumplir.
Las campanas de la iglesia tocarán un día a boda,
y el Ega con sus rumores seguirán cantando jotas.
Y el forastero que venga aquí
nunca se olvidará de este jardín.
Cuando se marche dirá al partir,
el corazón me lo dejo en mi querido Lerín.