Todas las castas (a excepción de los Betas) poseen una parte salvaje en su interior. Este “ser” que está dentro de cada uno no es más que su espíritu animal, es decir, su lobo interior que constituye el alma salvaje de cada persona y está profundamente conectada a sus instintos naturales.
Esta presencia si bien existe en todos, dependerá de cada persona como llegue a sentirla, siendo más o menos notoria según su portador. Incluso, hay personas que tienen la capacidad de hablar con su parte animal, como lo hay otras que ni siquiera pueden comunicarse con esta.
También, y dependiendo la conexión, hay personas que los nombran o es el mismo lobo al comunicarse quien le indica como referirse a este. El sexo del lobo en cuestión irá acompañado del de su portador, siendo hembra si es mujer y macho si es hombre.
Cuando una persona está atravesando su celo esta parte del mismo es la que estará más en contacto con su naturaleza e instintos, llegando a poder apoderarse del cuerpo y consciencia de la persona, actuando bajo estos instintos animales como bien puede ser la necesidad de procrear.
Esta parte animal también es la más afectada cuando un lazo se rompe, puesto que lo siente con mucha más intensidad. También el lobo interior puede tener sentimientos diferentes a los que tiene la persona, o ser totalmente lo contrario y oponerse a una pareja. Esto puede ocurrir cuando encuentran a su pareja predestinada pero la parte humana en realidad ama a otra persona.
Este comportamiento del lobo interior no tiene porqué concordar con el de la persona ya que ambos pueden ser completamente diferentes, lo que está claro es que este ser interno tiene un gran respeto y amor por su parte humana, aunque habrán momentos donde solo actúe su parte animal y pueda causar problemas.
A su vez y como dos entes que comparten un mismo cuerpo y, dependiendo de la conexión que tengan, el humano también podrá sentir e intuir lo que le afecta o le pasa a su lado animal.
CAMBIAFORMAS
Cualquier miembro de la jerarquía (exceptuando los Betas) puede cambiar de su forma humana a su forma de lobo.
Muchos dicen que es solo un mito, otros piensan que uno ya nace con la habilidad de cambiar de forma.
Muy pocos conocen el secreto para cambiar de su forma humana a su forma de lobo interior.
A medida que el tiempo avanza y un lobo va adoptando las tecnologías y hábitos humanos, pierde sus costumbres salvajes, por lo tanto, el humano, aunque no pierde la conexión con su lobo interno si ha logrado forjarla, quizás vea con más dificulta el poder transformarse en su forma animal.