Los lazos, conexiones o uniones se basan en que al Alpha muerde al Omega en el cuello, hasta que deja una marca que no desaparece jamás. Eso significa que el Omega ha sido reclamado y que ahora está incondicionalmente unido al Alpha. Si la unión se produce entre dos Betas tiene el mismo efecto. Sin embargo, no hay lazo entre un Beta y un Omega o Alpha, entre dos Alphas o entre dos Omegas. Los lazos no dependen del amor, no cambian si no se aman, el efecto es el mismo.
La mordida con la que marcan para crear el lazo y para que este sea válido es en la zona del cuello, abarcando también la zona de la nuca.
Hay conexiones tan fuertes que ambos lados pueden sentir lo que su pareja, incluso si están en lugares distintos.
Un Omega marcado no podrá excitarse con el aroma de ningún otro Alpha, volviéndose, efectivamente, propiedad de quien lo marca. Su cuerpo rechazará a cualquier otra pareja sexual al grado de provocarles malestares como vómito, dolor, etc, de no contar con la presencia de las feromonas de su Alpha.
Aunque estos lazos duran para siempre; existen dos formas de romper la marca de forma natural: Una es cuando el Alpha decide conscientemente deshacerse de la marca, mientras que la otra es si alguno de los dos muere.
Cuando hablamos de un lazo roto, es muy común que ambos lados se suman en una profunda depresión, esto se debe a que el lazo une ambas partes física y mentalmente. Al alejarse, sienten un vacío tan grande que no tienen fuerzas de continuar, muchos llegan a morirse en estas condiciones.
Un Omega que ha perdido su marca puede volver a ser marcado, pero es mucho más difícil que lo consiga,. Además deben pasar por un tiempo de recuperación forzosamente. Una nueva marca ayuda con los celos irregulares y sana las heridas emocionales que haya dejado una marca anterior.
TEMPORALES
También se pueden crear lazos “temporales” si se muerde en cualquier otra parte del cuerpo, pero sólo duran de a 10 a 15 días dependiendo la marca en cuestión.
Otra forma de marcar es a través del aroma, donde con feromonas más concentradas se busca impregnar a la otra persona para acompañarle, alejarle posibles pretendientes o cuidarla. Duran al igual que una marca temporal, de 10 a 15 días, dependiendo de la intensidad el aroma que se va perdiendo a lo largo de los días.