¿ Y de qué va esta cosa? 



No creo que al mundo le haga falta otro blog, sin embargo, a mi sí, para analizar, digerir, comentar y escribir sobre lo que me apasiona: ya he dejado pistas pero es mucho más y confío que los temas se irán definiendo en el proceso. 


Pero de entrada hay dos o tres puntos que me motivan a escribir: el primero, es la necesidad de que particularmente nosotras encontremos y habitemos la habitación propia de la que habla Virginia Wolf (1929), si bien, en la actualidad las mujeres tenemos más y mejor acceso al dinero, al estudio, al trabajo, al espacio propio y personal, seguimos asumiendo muchas cargas (en el sentido positivo y negativo) que se le asigna al estereotipo de "ser mujer", eso nos ha llevado a creernos una idea de ser "supermujeres" que pueden con todo y que se llenan de actividades, a veces, asumidas de forma inconsciente, para llenar ese papel. Y es necesario, desde mi perspectiva, hacer un alto y reevaluar nuestra vida, nuestra autoimagen y muchas cosas que viven en nosotras,  pero que pasamos por alto, para darle prioridad a lo que realmente necesitamos: para empezar respirar profundo, detenernos, darnos amor, cuidado y salvarnos (de lo que sea que necesitemos o no), y después para alimentar nuestra alma con creatividad expresada de la forma que nos guste: poesia, pintura, escritura, hacer podcast, bailar, cantar, jugar, hacer deporte o lo que sea que nos apasione.  Esa apropiación nos hará parecer egoistas pero no se puede posponer más.


Segundo, para lograr habitar ese espacio real, simbólico o incluso mental, necesitamos hacer contacto con la mujer salvaje, de la que habla Clarisa Pinkola Estes en Mujeres que corren con los lobos (1989).  Que desde el psicoanálisis jungiano y los cuentos, explica que la mujer ha sido culturalmente domesticada a lo largo del tiempo, y por tanto ha perdido o reprimido su naturaleza instintiva, creativa y libre, que puede recuperarse conectando con la intuición y los ciclos vitales. Habla de seres excesivamente dociles y civilizados que pierden su voz o su propio poder. Los depredadores son internos y externos, pero la mujer salvaje ha de recuperarse, sanarse y retomar la intuición, para llegar a ser una mujer loba que pueda permitirse correr libremente expresando todos los aspectos de su ser, a través de la creatividad. Es decir, vivir con pasion y autenticidad. 


En tercer lugar, y muy relacionado con los ciclos vitales que nos permiten renovarnos, hay que citar a la Dra. Nathalie Northup, en su libro Cuerpo de mujer, sabiduria de mujer (2000) habla de la salud física y emocional de las mujeres y sus procesos vitales y de cómo es necesario librarnos de ideas negativas, que han atravesado el tiempo y siguen vigentes, sobre nuestra naturaleza femenina, cuerpo,  etapas de vida, menstruación, entre otros. Que nos enferman no sólo el cuerpo, sino el alma y que requieren una reinterpretación positiva y amorosa sobre lo que significa ser mujeres. 


Estas referencias, me han llevado casi a un mismo punto, es necesario tener un espacio personal, para sanar las heridas (fisicas, emocionales o ambas) para recuperar nuestros instintos e intuición. Otra coincidencia es que, se hace a través del arte, de la creatividad, del ser honestas con nosotras mismas, pero sobre todo de conocernos, de reconocernos, de entender nuestros propios procesos y hacerlos conscientes. Estar pendiente de los sueños, de los procesos biologicos y mentales, de los estados emocionales, e incluso de nuestros ciclos menstruales. Muchos libros, autores y teorías hablan precisamente de la importancia de hacer registros, yo lo traduzco: usar libretas.


Usar libretas para escribir los sueños y tratar de analizarlos; para llevar registro de los ciclos menstruales e incluso permitirnos ser prudentes y buenas con nosotras en cada uno de ellos; para escribir un diario de emociones y  poder analizar los procesos cíclicos, esas cosas que nos pasan una y otra vez y aún así no modificamos nuestra respuesta o manera de afrontarlos; para desarrollar nuestra creatividad, que es el alimento del alma y que a su vez influye en nuestro institnto e intuición, pues nos permite estar en contacto con nosotras; para tener hobbies creativos que nos permitan estar con nosotras mismas, a veces en silencio, y escucharnos, no a nuestra mente loca que se obsesiona con cualquier tema, sino a nuestra alma que nos dice lo que necesitamos; entre muchas, muchas otras cosas. 


Todo esto, que parece disperso y separado, es en realidad una forma de cuidarme, quererme, estar conmigo, no abandonarme y sanarme. Además une muchas de mis pasiones y le da sentido a cosas que he guardado a lo largo de mi vida y que por fin he encontrado cómo unirlas, usarlas y disfrutarlas. Espero que esto también te ayude, eres la más bienvenida (bienvenido).



¡Muchas gracias por leerme! 


Me encantaría tener tu respuesta o retroalimentación, por favor.