Soy Jacqueline Ruz, terapeuta integrativa, de profesión Secretaria Contable y de alma terapeuta, ejerciendo desde Marzo de 2017, cuando me inicié con el Biomagnetismo.
Como llegué a convertirme en terapeuta?, fue un proceso de cambio en que el universo se encargó de las cosas que yo no me atrevía a hacer, para llegar finalmente a donde estoy hoy en día.
Desde joven tuve una inclinación y facilidad por escuchar y "terapiar" a mis amigos, por lo que quise estudiar Psicología, pero por circunstancias de la vida no lo hice y terminé estudiando y dedicándome a algo que no me apasionaba.
La mayor parte del tiempo me sentí frustrada por trabajar en algo que no me hacía feliz, pero no me atrevía a cambiar ni a tomar grandes riesgos.
Hace unos años atrás me sentía muy desgastada en mi trabajo y se sumaron algunas cosas personales que terminaron por pasarme la cuenta, me costaba mucho lidiar con el estres, vivía con problemas gástricos, dolores articulares, de cabeza y mal genio entre otras cosas, así que comencé un proceso de cambio laboral que involucraba renunciar al trabajo y perder la estabilidad, para postular a otro que no era seguro, pero el riesgo estaba en renunciar y lo hice, ese fue el 1er. salto de fe a lo que sería más adelante un cambio de vida radical.
La vida me continuó sorprendiendo y la postulación no se concretó y quedé cesante después de 8 años de continuidad laboral. Decidí tomarlo con calma y ocuparme de cosas importantes que había puesto en segundo plano, pero al cabo de un par de meses comenzó un ruido mental y la necesidad de buscar algo que hacer, siempre había estado trabajando, pero esta vez quería hacerlo desde casa y tener tiempo para mi familia, así que me volqué a la busqueda en internet, hasta que un día apareció "CURSO DE BIOMAGNETISMO" y fue como si me hubiera ganado un premio millonario, sentí una alegría instantanea, una chispita que no había sentido antes y pensé "si, eso quiero hacer, yo quiero ser terapeuta", había llevado a mis hijos de pequeños a esa terapia y me había encantado, pero la inseguridad estaba ahí entre la ilusión y el miedo, por lo que busqué respaldo en mi familia y una amiga Terapeuta quienes me apoyaron y validaron, lo que me dio la fuerza para iniciar este maravilloso camino del que nunca más me alejé, no puedo parar de aprender, amo lo que hago, soy inmensamente feliz haciendo terapia, colaborando con otros y siendo para ello un instrumento más del universo.
Ahora siento que estoy en el camino que debo estar y comprendo y agradezco todo lo vivido, ya que todo formó parte de mi proceso personal y de mis aprendizajes de vida para ser quien soy hoy día.
Aprendí a trabajar mi caracter, a ser paciente, a ir con calma y a ser feliz. Ese cambio de vida fue mi transformación y mi transmutación, para obtener una mejor versión de mi misma.