TRAJE
COLMENA
METAFORFOSIS
HERRAMIENTAS
En la sistemática zoológica este insecto está encuadrado de la siguiente forma:
Tipo: Artrópodos
Subtipo: Mandibulados o anteníferos.
Clase: Insectos
Superorden: Himenopteroides
Orden: Himenópteros
Género: Apis
Especie: Apis- mellifica o mellifera.
Las abejas son los insectos organizados y constituidos del mundo animal, pertenecen al grupo de los himenóptero como las avispas y las hormigas, lo cual, son insectos ya que viven en comunidad (colmenas), trabajan para un bien común ya que cada una de ellas se encarga de desempeñar una serie de funciones determinadas e indispensable para el buen funcionamiento de las colonias y de la naturaleza. (Asociación Malagueña de Apicultores., 2008)
Todas las abejas absorben néctar de las flores, por ende, son excelentes polinizadores están son clasificadas en la abeja (Apis Mellífera) existen tres tipos de individuos, fácilmente diferenciables a simple vista y que cumplen roles distintos en una colmena: las obreras, la reina y los zánganos. En una colmena todas las abejas son hijas de la misma madre: la reina.
Las abejas melíferas son insectos que tienen una anatomía externa e interna, de la cual poseen cinco características que son comunes en la mayoría de los insectos:
Tienen un duro escudo exterior llamado exoesqueleto.
Tienen tres partes del cuerpo principales: cabeza, tórax y abdomen.
Tienen un par de antenas que están unidas a su cabeza.
Tienen tres pares de piernas que usan para caminar.
Tienen dos pares de alas.
El tórax consta de tres segmentos llamados protórax, mesotórax y metatórax, formado cada uno de éstos por cuatro partes: una lámina dorsal o tergo, una ventral o esterno y dos laterales denominadas pleuras. Los lugares de inserción de las alas reciben el nombre de notopleuras y los de inserción de los apéndices locomotores esternopleuras. (Llorente, 2016)
El segundo par de patas están situadas en el mesotórax y no tienen ningún rasgo especial, en esta parte del tórax se abre el primer par de estigmas (espiráculos), estas patas llevan en el extremo del tarso un garfio o espolón que utilizan para desenganchar las pelotas de polen, que llevan en las “cestillas” del tercer par de patas. (Llorente, 2016)
El tercer par de patas se encuentran situadas en el metatórax y son las más grandes, estas patas tienen los dispositivos para almacenar el polen y propóleos, llamadas corbículas o “cestillos” del polen, que se encuentran en la parte exterior de la tibia, estos cestillos tienen unos pelos fuertes y algo curvados, lo que les permite retener el polen o propóleos recogidos de las flores o de los brotes que visitan las abejas, después de ser amasado con las mandíbulas. (Llorente, 2016)
Las alas se encuentran en el tórax, las dos primeras más grandes se insertan en metatórax y las otras dos más pequeñas en el mesotórax, estos dos pares de alas están desarrolladas por una membrana muy delgada y transparente y reforzada por una red de nervaduras quitinosas, tienen nervaduras convexas y nervaduras cóncavas y tienen, en una zona explícita, una disposición y medida (índice cubital) que sirve para clasificar las diferentes razas de abejas. (Llorente, 2016).
El abdomen se compone de 9 segmentos, pero solo son visibles 6 en las hembras y 7 en los machos, estas poseen dos placas cada uno, llamándose a los dorsales «tergitas» y a los ventrales «esternitas», que están unidos éstos por membranas flexibles, lo que les permite una gran variedad de movimientos, como alargarse o acortarse y también curvarse en cualquier dirección, y la coloración de los segmentos son índices que también se emplean para la identificación de las diferentes razas de abejas. En el abdomen nos encontramos con: las glándulas cereras, glándula de Nosanoff y aparato de defensa. (Llorente, 2016)
Se da apertura para la boca situado en el extremo anterior de la cabeza se continúa por el esófago que se tubo delgado a través de la cabeza y el tórax hasta la parte anterior del abdomen dónde se dilata y forma el buche en el que se va almacenando el néctar llevado hacia el buche termina en la válvula ventricular que se necesita para el mantenimiento de saco ventricular o estómago propiamente dicho resto de la miel contenida en el buche es regurgitado en la colmena para su almacenamiento el estómago se digiere la comida y absorben sustancias nutritivas de alimento y cuya entrada vierte la secreción los tubos de Malpigho o cuya función corresponde a los riñones al intestino delgado termina en el intestino grueso o ampolla fecal donde se acumula los materiales de desecho hasta su expulsión por el ano. (Francisco Martinez Fernandez, 2015)
Una glándula es una columna orgánica experta, o un conjunto de células diferenciadas del tejido epitelial, encargada de elaborar, segregar y excretar ciertas sustancias. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
Se localizan en la cabeza de las abejas obreras, de forma esférica muy desarrolladas en la etapa de nodrizas, en la reina son rudimentarias y en los zánganos son inexistentes, sus células secretoras se agrupan en forma de racimos y vierten su secreción en la parte inferior de la laringe por medio de un conducto central se vierte la Jalea real. Cuando la edad de las abejas avanza, estas glándulas pierden su funcionalidad, su volumen disminuye comenzando a producir la invertasa, necesaria para provocar el desdoblamiento de los azúcares del néctar. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
Se sitúan en la cabeza de las abejas obreras y de la reina (los zánganos carecen de ellas), en el conducto excretor vierte en el interior de las mandíbulas, En las abejas obreras produce una fracción de la jalea real y en la reina secreta una feromona que juega un importante papel en la cohesión social de la colonia. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
El aguijón tiene un par de lancetas adosadas una a la otra de modo que forman un canal, a través del cual pasa el veneno, para salir al exterior por los dientes curvados o barbas que guarnecen la punta de las lancetas, cada lanceta tiene unos nueve dientes, con las puntas vueltas hacia atrás como los de un anzuelo, la vesícula blanquecina llamada «saco del veneno». (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
Estas glándulas se encuentran en la cabeza y en el tórax (postcerebrales o torácicas), de las cuales dos conductos comunes vierten la saliva (líquido acuoso ligeramente alcalino), a ambos lados de la lengua.
La saliva ayuda a diluir la miel y disolver los cristales de azúcar, asimismo de humedecer las sustancias (polen en el momento de la recolección), contiene enzimas encargadas de la transformación del néctar y los mielatos en miel. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
Es una glándula olorosa, situada en la parte dorsal del abdomen, en la cara anterior de la 7ª tergita abdominal, cuando la abeja se encuentra en reposo no se aprecia la glándula, solamente se ve cuando la abeja dilata el abdomen y adapta la posición característica de «llamada» con el abdomen hacia arriba y batiendo las alas, entonces despide un olor característico que identifica y atrae a todas las abejas de la misma colonia que se pueden encontrar desorientadas. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)
En la parte anterior de las esternitas de los segmentos 4 al 7 se hallan las glándulas cereras, formando en total 4 pares uno por cada fragmento. En cada esternita hay dos zonas de color claro denominadas «espejos de la cera» que llevan poros por donde sale la secreción grasosa de las glándulas cereras, ubicadas en la parte interna de cada esternita. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016).
Las escamas o placas de cera las llevan las abejas a la boca con el segundo par de patas y con las mandíbulas las amasan y moldean para posteriormente ir construyendo los panales, solamente las abejas poseen glándulas cereras, las cuales empiezan a funcionar aproximadamente a los 12 días de vida de la abeja y terminan a los 20 días cuando se convierten en pecoreadoras. (Llorente, Fundación Amigos de las Abejas, 2016)