La biodiversidad es la variedad de especies que viven en la Tierra, incluyendo todos los grupos taxonómicos (bacterias, protozoos, algas, hongos, plantas y animales).
Lo más relevantes es que estos organismos están en lugares específicos que les permiten desarrollar diferencias genéticas y adaptaciones morfológicas, lo que produce una gran variedad de formas de vida.
Se puede estudiar a través de tres características principales: Composición: se refiere a la identificación de las especies en un ecosistema y la cantidad de diferentes tipos de especies que hay. Estructura: Explica cómo se organiza la biodiversidad en un ecosistema, lo que se puede medir a través de conceptos como la abundancia relativa de ecosistemas y especies, así como el grado de conexión entre ellos. Función: describe las interacciones entre las especies, tanto a nivel evolutivo como ecológico (depredación, simbiosis).
Es crucial para el funcionamiento de los ecosistemas y, por lo tanto, para la supervivencia de las especies, incluida la humana. Sin embargo, muchas especies y ecosistemas están desapareciendo, lo que representa una grave amenaza para el equilibrio ecológico.