Amamos cuidarnos y sentirnos hermosas. Por eso un skin care completo es ideal para todas las que queremos resaltar nuestra belleza natural y darle más protagonismo a nuestra piel. En este contenido te contamos lo que necesitas saber para tener una rutina de skin care completa según tu tipo de piel y el orden de los productos recomendados para cada paso.
A la hora de cuidar tu piel es importante tener claro cuáles son sus características para saber qué productos usar. Aquí puedes profundizar más sobre los diferentes tipos de piel que existen para que puedas identificar la tuya.
Recuerda que los tipos de piel más comunes son:
Piel grasa
Piel seca
Piel normal
Piel mixta
Piel grasa: produce más sebo de lo normal y siempre luce brillante.
Piel seca: no brilla, se ve apagada y a veces tiene escamas.
Piel normal: tiene una luz natural, ni muy brillante ni muy apagada, es uniforme.
Piel mixta: tiene zonas con mayor producción de grasa y otras que lucen secas.
Con esto en mente, ya puedes elegir los productos para tu skin care.
A continuación te contamos cómo podría ser una rutina de skincare completa que funciona para todo tipo de piel:
Agua micelar para desmaquillar.
Jabón para limpiar los excesos.
Mascarilla facial para exfoliar, tratar manchas, arrugas y poros abiertos.
Sérum con vitamina C para aclarar y unificar el tono.
Suero facial con ácido hialurónico para suavizar tu piel.
Crema de retinol si quieres disminuir arrugas y tratar acné.
Contorno de ojos.
Crema hidratante para aportar el agua que tu piel necesita.
Jabón facial, agua micelar o gel limpiador ideal para tu piel.
Sérum de vitamina C para dar uniformidad a la piel.
Sérum de ácido hialurónico para aportar hidratación extra.
Contorno de ojos para hidratar esta zona y tratar líneas de expresión.
Crema hidratante.
Protector solar con mínimo 50 SPF.
Una vez identifiques tu tipo de rostro, es importante que elijas los productos idóneos para ti. La rutina de skincare puede variar de acuerdo a las condiciones que tenga tu piel y lo que quieras tratar en ella.
El orden de aplicación siempre debe ser procurando que los productos más líquidos se apliquen primero para que los más densos y espesos puedan absorberse correctamente.
Con esto claro vamos a mencionar el orden de aplicación de los productos de skin care incluyendo los más comunes, recuerda que esto no quiere decir que debas utilizarlos todos, esto dependerá de las necesidades de tu piel:
Agua micelar.
Jabón facial.
Mascarilla.
Tónico.
Suero de vitamina C.
Suero de niacinamida.
Suero hidratante con ácido hialurónico.
Contorno de ojos.
Crema hidratante.
Protector solar.
Si sueles maquillarte es importante que uses agua micelar para retirar todo lo que apliques. Si tu piel es grasa evita los desmaquillantes bifásicos que son aquellos que contienen un porcentaje de aceite para facilitar el retiro de los productos a prueba de agua. Si tu piel es normal a seca, puedes utilizarlo sin problema.
Lo bueno del desmaquillante bifásico es que te facilitará la ardua tarea de desmaquillar tus pestañas previniendo que se caigan por aplicar demasiada fuerza con otros productos que no quitan la pestañina tan fácil.
Evita el uso de pañitos de bebé ya que no están indicados para el rostro, más bien, opta por pomitos de algodón o toallas reutilizables de microfibra que son muy suaves con tu piel y no contienen ingredientes que puedan lastimarla.
Te resumimos el orden para limpiar tu cara en el siguiente enlistado:
Limpia tus pestañas con un bastoncillo de algodón y agua micelar bifásica.
Usa un pomo para limpiar el resto de tu rostro con esta agua.
Lava tu cara con un jabón ideal para tu tipo de piel.
Aplica tus productos de skin care iniciando con el más líquido.
Es fundamental que cuentes con un jabón suave con tu rostro que sea ideal para tu tipo de piel. Esto te garantizará limpiar tu cara adecuadamente para aplicar sobre una superficie limpia el resto de productos que requieras para mantener tu piel saludable.
También es importante aportar hidratación a tu piel. Existe la creencia de que las pieles grasas no necesitan hidratarse porque se ven más brillantes, pero no es así. La falta de hidratación puede causar mayor producción de sebo ya que tu piel necesitará obtener esa hidratación de alguna fuente, es por esto que al no hidratarla, va a producir exceso de sebo, no al revés.