Las orejas de los gatos son una de las partes de su cuerpo que pueden proporcionar una gran cantidad de información sobre su estado emocional y nivel de alerta.
Cuando están erectas, apuntando hacia arriba, indican que están tranquilos.
Si están erectas pero apuntando hacia los lados, significa que están enfadados.
Las orejas bajas y hacia los lados, connotan ansiedad y actitud defensiva.
Si están completamente bajas y hacia atrás, pueden sentirse molestos o tener miedo.
Los gatos son animales increíblemente sensibles, y aunque pueden parecer independientes y desapegados, tienen una conexión muy profunda con su entorno. De hecho, los gatos tienen un sentido del territorio muy marcado, y los cambios en su entorno físico o social pueden provocar reacciones extremas.
La mayoría de los gatos domésticos pueden dormir entre 10 y 13 horas al día y no es inusual que un gato duerma hasta 17 horas.
Son de hábitos nocturnos lo que coincide en parte con los tiempos que le puede dedicar el ser humano urbano moderno.
Muestra una mayor actividad de alimentación al amanecer y al atardecer.
El gato es muy sensible al sabor de los aminoácidos y de los nucleótidos.
Pueden comer hasta 20 veces al día, aunque parece existir cierta variabilidad en función de la raza.
El gato no suele ingerir una gran cantidad de comida debido al volumen limitado de su estómago.
El gato tiende a seguir una rutina bastante estricta.