La comunicación audiovisual tiende a centrarse principalmente en elementos visuales y auditivos, como imágenes en movimiento y sonido. En cambio, la comunicación multimedia incluye una variedad más amplia de medios, como texto, gráficos, animaciones, etc.
A menudo se entrega a través de canales tradicionales como la televisión o el cine, mientras que la comunicación multimedia se aprovecha de plataformas digitales, como internet y dispositivos electrónicos.
Puede abarcar una gama más amplia de contenido informativo, educativo o de entretenimiento, ya que no se limita únicamente a lo visual y auditivo. Por ejemplo, presentaciones interactivas o cursos en línea son ejemplos de comunicación multimedia que pueden no estar centrados exclusivamente en lo audiovisual.