Con el tema se debe expresar la idea global del texto. Su redacción no debe ocupar más de una línea y media. ¿Cómo llegar al tema? Imagina que lees un texto y un amigo te pregunta de qué va lo que acabas de leer; imagina que tienes que responderle con una idea muy breve pero que recoja con la mayor precisión el tema del que trata. Pues bien, tu respuesta será el tema.
Pero no es suficiente con decir que un texto tiene por tema, por ejemplo, las redes sociales. Deberás matizar en qué sentido, porque decir que un texto versa sobre las redes sociales es demasiado general, no aclara si es para defenderlas, para atacarlas, para avisar de sus peligros, para informar sobre su importancia en nuestra sociedad, etc.
Una forma de presentar el tema de un texto sería mediante la utilización de un sustantivo abstracto que precisa y matiza la idea central: “La importancia de …”, “La denuncia de …”, “Las ventajas y desventajas de …”, “El impacto de …”, "La evolución de...".
Lo que está prohibido: dar tu opinión en el tema o redactarlo de una manera en el que se deslice lo que piensas de él. La enunciación del tema es meramente descriptiva.
Ejemplos de temas mal enunciados y bien enunciados:
MAL
Las relaciones, las redes sociales y la sociedad.
Las redes sociales.
Los jóvenes se relacionan con las redes sociales.
BIEN
El modo en que las redes sociales han modificado la relaciones de los adolescente.
Las redes sociales como factor determinante en la forma de relacionarse los jóvenes.
La irrupción de la tecnología en las relaciones entre jóvenes.
El punto 1.b responde al comentario lingüístico y estilístico. Para poder llevar a cabo un comentario exhaustivo de texto deberás estudiar muy bien una serie de contenidos de la materia. El comentario consiste en identificar las caraterísticas del texto, explicar cómo se dan en él y, si es posible, decir qué efecto consiguen. Seguirás el orden que se propone en esta página.
Habrá predominio de una determinada función del lenguaje si:
Referencial: si predomina la información objetiva.
Expresiva o emotiva: si predomina la subjetividad (el autor habla de sí mismo, emite opiniones, usa marcas propias de la subjetivación).
Apelativa: Si el texto se dirige a persuadir al receptor, tratando de convencerlo de algo.
Poética: si el texto presenta figuras retóricas, por lo que se advierte una voluntad de estilo por parte del autor. La presencia de esta función suele ir vinculada a la función emotiva y al tono subjetivo del texto.
Metalingüística: si el texto contiene explicaciones acerca del código lingüístico empleado (por ejemplo, cuando explicamos lo que significa una palabra).
Fática o de contacto: si aparecen expresiones para abrir, mantener o cerrar el canal de comunicación entre el emisor el receptor, como sucede, por ejemplo, en los correos.
Pasemos a la características de cada registro.
DENTRO DEL REGISTO INFORMAL
VULGAR: palabras malsonantes, insultos, incorrecciones gramaticales.
COLOQUIAL: es el lenguaje correspondiente a situaciones donde hay una relación personal o de confianza. Este lenguaje se caracteriza por las frases hechas, los refranes, los giros de moda. En un texto, el uso del registro coloquial acerca al emisor al receptor, al transmitir la idea de familiaridad. Un uso continuado del registro coloquial puede producir humor o desenfado, alejando el texto del tono serio y situándolo en un tono relajado. El uso continuado de expresiones del registro coloquial subjetiviza el texto.
Tipo de lector que reclaman los textos informales: lector universal no especializado. En realidad, cualquier lector con un mínimo de formación.
DENTRO DEL REGISTRO FORMAL
ESTÁNDAR: uso correcto y respetuoso con las convenciones del idioma. Sensación de dominio. En principio, estos textos, pueden ser leídos por todo tipo de lector: lector universal no especializado.
CULTO: riqueza léxica y sintáctica, proliferan las palabras cultas. Dominio llamativo del idioma. Vocación de estilo. Abundancia de figuras retórica. Ojo: te pongo aquí una serie de características de este registro, pero eso no significa que un texto culto tenga que contenerlas todas.
Tipo de lector que reclama este tipo de textos: lector culto, con cierta formación o estudios.
Nos falta una diferenciación más. Esta diferenciación es pertinente cuando estamos frente a textos de disciplinas encuadradas en un saber concreto (geografía, física, informática, política, psicología, literatura, economía, y un largo etcétera. ).
Textos especializados: el texto ofrece un léxico y un nivel de conocimientos relativamente elevado no asequible para cualquiera. Abundan los tecnicismos (palabras propias de una disciplina). Se requiere un receptor con cierto dominio del tema.
Textos divulgativos: textos sobre cualquier área de conocimiento que están escritos para que un lector no especiazado pueda comprenderlos.
Idea básica: lo divulgativo se opone a lo especializado.
IMPORTANTE: La elección del registro debe hacerse con sentido común. El hecho de que encontremos un vulgarismo o un coloquialismo no nos obliga a decir que tiene un registro vulgar o coloquial. En los textos que tú vas a tener que comentar, el uso de vulgarismos, por ejemplo, añade subjetividad a un texto, pero no lo convierte en vulgar. De igual manera, un texto puede contener una o dos palabras cultas, pero eso no lo convierte inmediatamente en un texto de registro culto. Para esta cuestión, como para otras tantas, debemos atender a lo predominante en un texto. Debes referirte al registro predominante y mencionar los casos puntuales de otros registros (vulgarismos, coloquialismos, cultismos, tecnicismos).
Además de estos dos tipos de emisor, un texto puede albergar marcas gramaticales de otros tipos como los que vienen a continuación.