Los ajolotes mexicanos, o Ambystoma mexicanum, son conocidos por sus variados colores y patrones, que van desde el marrón oscuro moteado hasta el blanco con branquias rosadas. Los ajolotes salvajes suelen ser marrones o verdes con manchas oscuras para camuflarse en su hábitat natural. También existen mutaciones que dan lugar a ajolotes albinos, leucísticos (con ojos negros) y dorados.
Su color es verde oscuro o marrón como el fondo de los lagos donde nuestros antepasados los consideraron la representación de un Dios, sin embargo, se les reconoce por su color durazno, aunque, existen algunos completamente blancos o negros. El 1 de febrero se celebra el Día del Ajolote Mexicano
La mayoría de los ajolotes son negros o marrones moteados, pero también existen variedades con piel blanca y branquias rosadas o rojas. A cada lado de la cabeza, el ajolote cuenta con unas cuantas branquias externas con aspecto de plumas que le proporcionan oxígeno y su aspecto único.
hay 5 variantes de ajolotes. y el más difícil de obtener es el de color azul. ya que solo se puede conseguir