En este apartado expondremos la rúbrica con la que actualmente es evaluado tu portafolio.
Rúbrica
Mientras tanto, indagaremos en el tema de la fotografía creativa.
La fotografía creativa, donde se va más allá de la parte técnica. El fotógrafo debe usar su imaginación para experimentar, aprender y jugar con la fotografía, esto lo beneficia obteniendo resultados propios, únicos y maravillosos.
Este tipo de fotografía se realiza con el objetivo de transmitir una emoción o mensaje y no solo una simple imagen. Se busca mostrar una representación del mundo, una realidad que cada fotógrafo vive y moldea a través de sus fotografías.
Graham Wallas, quien estudió el proceso creativo a finales del siglo XIX, llegó a la conclusión de que este se desarrolla en cuatro fases, cada una con una distinta función y características propias.
Preparación
En esta primera fase se acomete el proceso de identificación del problema, se define el alcance y se recopilan datos y recursos. Este proceso de análisis e investigación se realiza de forma consciente y voluntaria.
Incubación
En la fase de incubación de alguna manera dejamos reposar las ideas. No pensamos directa y voluntariamente en el reto creativo y nos dedicamos a otras cosas. Nos desconectamos del problema durante un tiempo indefinido, pueden ser desde horas hasta meses o años. Hasta que se den las circunstancias a nivel subconsciente que permitan resolver el tema.
Iluminación
En un momento dado salta la chispa y se produce esta “iluminación”. Comienzan a surgir las ideas y nos acercamos a la solución del problema. Este momento, denominado “Ajá” o “Ya sé” es precisamente el punto culminante del proceso creativo.
Verificación
Ya tenemos la idea y ahora toca realizarla, ponerla en práctica. Cuando el problema es de índole teórica, ésta es la fase de verificación o prueba empírica de que la solución es válida.
En nuestro caso, la primera fase es cuando decidimos hacer una foto y buscamos los elementos necesarios, los podemos encontrar en la calle, o en la casa, solo tiene que ser algo que nos llame la atención, algo que queramos resignificar o por el cual podamos expresar algo. Así pasamos a la segunda fase donde, prácticamente, nos olvidamos del objeto, más adelante, nos encontramos en la fase de iluminación, que se podría caracterizar por ser quizá la más importante y difícil. Sin embargo, también puede ser la más divertida y emocionante ya que es cuando nos “surgen las ideas” y finalmente, la cuarta fase donde es el momento de hacer la foto. Preparar el entorno, los objetos, la cámara y disparar. Ten en cuenta que mientras fotografiamos pueden surgir nuevas ideas.
Ahora mismo somos principiantes y quizá se torne un poco difícil el camino. Para conseguir un estilo propio primero debemos “copiar”, no como tal robar un estilo y hacerlo pasar como tuyo, sino que inspirarnos. Ya lo decía Pablo Picasso “Los grandes artistas copian, los genios roban”. Debemos copiar para conocer y practicar las técnicas, con la práctica podemos desarrollar nuestros propios métodos.
Pon en práctica el sistema de prueba y error, no importa donde te encuentres, mira a tu alrededor y toma fotografías de todo lo que te parezca interesante. Resultará difícil ya que casi siempre en nuestra rutina de vida, vamos muy apurados, con prisa y olvidamos mirar los pequeños detalles o hasta olvidamos prestar atención a nuestro entornos, la fotografía es un medio de expresarse, pero ten en cuenta que al igual que la fotografía creativa requiere de técnica y experiencia, requiere del proceso creativo y óptimo del fotógrafo. ¡Repítelo hasta que lo consigas!