Tras descender desde el Castillo llegamos a la Plaza del Ayuntamiento, conocida también como Plaza del Arco, declarada Bien de Interés Cultural y situada en una de las zonas más antiguas de la ciudad.
La plaza está presidida por la Casa Consistorial, un edificio del siglo XVIII considerado también monumento de interés artístico. Como ocurre en muchas plazas españolas, los acontecimientos históricos provocaron cambios en su denominación.
Por aquí pasan también cada mes de mayo los famosos Caballos del Vino, cuyas carreras conmemoran uno de los episodios históricos más recordados de la defensa cristiana de la ciudad, aunque esa historia la acabamos de conocer durante nuestra subida al Castillo.
En esta plaza encontramos además una de las esculturas más queridas por los habitantes de Caravaca: del Moro y del Cristiano.