La redacción de documentos legales que contiene un mandato o poder, es uno de los instrumentos jurídicos con mayor utilidad práctica que probablemente a todo Abogado le ha correspondido alguna vez elaborar. Se suele pensar en su sencillez, pero si no se reflexiona al respecto, si no se ha leído y ejercido lo suficiente, puede creerse que basta siempre con un formulario.
En este orden de ideas, la redacción de estos instrumentos, para que sea jurídica, comporta un conjunto extenso de normativa legal y que son las que estructuran su contenido.
Aceptamos que, la velocidad con la que generalmente debemos hacer nuestro trabajo, dificulta que podamos detenernos a hacer ciertas reflexiones o consideraciones, pero siempre será necesario encontrar el espacio para revisarlas, tenerlas presentes, hacer lecturas no solo en libros, sino de jurisprudencia, leyes, en expedientes, incluso de diversos formatos ya usados; todo ese cúmulo de información nos ayudará a facilitar la habilidad en la redacción, sin dejar de observar la realidad actual que nos circunda, motivo por el que se nos ha encargado redactar un poder.