"La perturbadora ópera prima de Ángel Vela tiene un doble mérito: no parecer en absoluto una ópera prima y demostrarnos que viene firmada por un buen escritor que ha sabido ser antes un buen lector (algo cada vez menos habitual). Su dominio de una inquietante imaginería y unas coloridas voces que nadie le supondría ajenas no solo nos trasladan a un México mítico, sino que suponen sin duda una de las irrupciones más refrescantes del reciente panorama literario español".

Javier Quevedo Puchal, escritor