La temperatura se mide con un termómetro, colocando su bulbo en contacto con el objeto o el medio cuya temperatura se desea medir. Las unidades de medida más comunes para la temperatura son el grado Celsius (°C) y el grado Fahrenheit (°F), aunque también se utiliza el kelvin (K) en ciencias como la física.
El calor, en términos de energía transferida debido a una diferencia de temperatura, se puede medir a través de la calorimetría. La calorimetría es la ciencia que estudia la cantidad de energía generada en procesos de intercambio de calor. Se utiliza un calorímetro, que es un dispositivo que mide esta energía. El calorímetro más común consta de un envase cerrado y aislado, agua, un dispositivo para agitar y un termómetro para medir los cambios de temperatura. Las unidades de medida para el calor suelen ser julios (J) en el sistema internacional de unidades.