¿ Quieres conocer Calpe y su encanto? ¿ Donde comer y que ver , aquí te lo enseñamos⛰️
Si hay un lugar que define el perfil de la Costa Blanca, ese es Calpe. Custodiada por el majestuoso Peñón de Ifach, esta localidad no es solo uno de los destinos veraniegos más deseados por sus playas y su vibrante ambiente, sino un rincón que sorprende por su diversidad. Aquí puedes pasar de caminar por un casco antiguo lleno de color a observar flamencos en sus famosas salinas, todo en el mismo día.
Con más de 12 kilómetros de costa, Calpe ofrece planes para todos: desde bañarse en amplios arenales con todas las comodidades hasta perderse en calas solitarias. Aunque sus puntos clave se pueden recorrer en una jornada, su ubicación estratégica la convierte en el "campo base" perfecto. Desde aquí, tienes a tiro de piedra otros pueblos icónicos como Altea, Jávea o Villajoyosa, lo que permite combinar el relax junto al mar con excursiones por lo mejor de la provincia de Alicante. Es, sin duda, un destino donde la gastronomía marinera y el paisaje
Se encuentra en lo alto de una colina vigilando las playas y el Penyal d'Ifac.Un entramedo de callejuelas, la mayoria de ellas peatonales con escaleras y decoradas con plantas, flores y de paredes coloreadas, que suponen un encanto a los rincones especiales que podemos encontrar en el casco antiguo de Calpe.
El Forat de la Mar y Plaza dels Mariners Desde la Plaça dels Mariners (final de Gabriel Miró) se puede acceder a el Raval, es el antiguo barrio de los pescadores donde se encuentran las calles más estrechas y peatonales del municipio, las calles de San Roque, Pescadores y Puchalt. Junto a esta plaza de encuentra El Forat de la Mar que era el punto de encuentro de marineros, desde aquí los marineros decidian si la mar estaba para navegar.
El Peñón no es solo el símbolo de Calpe, es un Parque Natural que concentra una biodiversidad asombrosa en muy poco espacio. Con más de 400 especies de plantas y siendo el hogar de unas 60 especies de aves (como el halcón peregrino o el cormorán moñudo), es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza y el birdwatching.
¿Cómo disfrutarlo? Tienes dos opciones principales:
La Conquista de la Cima: Si te gusta el senderismo, puedes subir hasta sus 332 metros de altura. La ruta es de dificultad media y muy emocionante, ya que en el tramo final encontrarás cuerdas instaladas en la roca para ayudarte a subir con seguridad. ¡Las vistas desde arriba son la mejor recompensa de toda la Costa Blanca!
El Paseo Litoral: Si viajas con niños o prefieres algo relajado, el sendero que bordea la base del peñón es perfecto. Es un paseo accesible, lleno de paneles informativos sobre la fauna local y con una brisa marina constante.
No te quedes solo en la roca: La experiencia en Calpe se completa visitando las Salinas, un humedal en plena ciudad donde los flamencos rosados son los protagonistas, o recorriendo el Paseo Ecológico que une Calpe con Benissa. Esta ruta es una joya para ciclistas y caminantes que buscan descubrir calas escondidas entre acantilados. Elijas el plan que elijas, el Peñón será siempre tu punto de referencia.
Vistas desde lo alto del Peñon
⚠️ Nota :La Muralla Roja es una propiedad privada residencial. Aunque puedes ver su impresionante exterior desde los senderos públicos y el paseo marítimo de La Manzanera, el acceso al interior (escaleras y azoteas) está prohibido si no eres residente o te alojas en uno de sus apartamentos turísticos. ¡Recuerda siempre respetar la privacidad de los vecinos al hacer tus fotos!
Si hay un lugar en Calpe que parece sacado de un sueño (o de un escenario de El Juego del Calamar), es La Muralla Roja. Este edificio residencial, diseñado por el famoso arquitecto Ricardo Bofill en los años 70, es una reinterpretación de las casbas árabes y el estilo mediterráneo, convertido hoy en un icono mundial.
¿Por qué es tan especial?
Geometría y laberintos: El edificio es un laberinto de escaleras, patios y puentes interconectados que forman una estructura geométrica perfecta.
Explosión de colores: Lo que más impacta es su paleta de colores. El exterior juega con diferentes tonalidades de rojo y rosa, mientras que las escaleras y zonas comunes están pintadas de azules, índigos y violetas para fundirse con el cielo y el mar.
Arquitectura de vanguardia: Forma parte de la "Ruta Bofill" en la zona de La Manzanera, donde también puedes ver otros edificios suyos como el Xanadú o el Anfiteatro.
Es la playa urbana por excelencia de la ciudad. Con más de un kilómetro de arena fina y dorada, es el lugar donde todo el mundo quiere estar. Lo que la hace especial es que, mientras tomas el sol o te bañas en sus aguas tranquilas y poco profundas, tienes la imponente silueta del Peñón de Ifach justo al lado. Al estar bordeada por un animado paseo marítimo, tienes a mano infinidad de restaurantes, heladerías y tiendas, lo que la convierte en la opción más cómoda y completa tanto para familias como para quienes buscan ambiente a cualquier hora del día.
Si buscas algo más salvaje, justo a los pies de la cara sur del Peñón de Ifach se encuentra la Cala del Racó. Aunque es una cala de cantos rodados (¡no olvides las zapatillas de río o escarpines!), su verdadero tesoro está bajo el agua.
Es conocida popularmente como la "cala de los peces" porque es el único lugar de la Comunidad Valenciana que cuenta con una ruta submarina señalizada con paneles bajo el agua. Es como nadar en un acuario natural: la cantidad de vida marina y la claridad del agua son impresionantes. Es, sin duda, el mejor sitio de Calpe para ponerte las gafas y el tubo y perder la noción del tiempo observando el fondo marino.
Si buscas una estancia donde el diseño y la comodidad sean los protagonistas, el Hotel AR Diamante Beach es la apuesta segura. Es uno de los hoteles más premiados de la Costa Blanca y no es para menos: sus piscinas son increíbles y su Spa es uno de los mejores de la provincia (perfecto para desconectar después de subir al Peñón). Además, está a un paso de la Playa de la Fossa, por lo que tienes el Mediterráneo a tus pies nada más salir del hotel.
No puedes irte de Calpe sin probar su gastronomía marinera, y para eso, el restaurante MARE es una parada obligatoria. Está situado en una ubicación privilegiada y su especialidad son, sin duda, los arroces alicantinos.
Tienen ese punto perfecto del arroz meloso o el socarrat que tanto buscamos, cocinado con producto fresco de la lonja de Calpe. Si tienes ese "fotón" del arroz, ponlo aquí sin dudarlo: no hay nada que abra más el apetito que ver un buen caldero frente al mar. Es el lugar ideal para una comida relajada disfrutando de la brisa marina y de la esencia de la Marina Alta.