Suiza
Suiza
Gruyères. Château. Église Saint Théodule
Con uno de los castillos más imponentes de Suiza dominando desde lo alto, esta pequeña y encantadora aldea medieval ostenta atractivos diversos y cautivantes. Magnífica arquitectura, museos, un marco natural inmejorable e irresistibles propuestas gastronómicas son sólo algunos de los aspectos que fascinan al viajero.
Despunta sobre una elevación de un verde valle, en el centro de los prealpes del cantón de Friburgo. Es exquisita, por donde se la mire: por su marco natural, por su arquitectura, por su legado histórico-cultural, por sus expresiones artísticas, por su aire encantador… Y, sin lugar a dudas, por su gastronomía.
Se trata de Gruyères, una aldea suiza que parece sacada de un libro de cuentos. Se llama así por la “gru” (“grulla”) del escudo de armas de los condes de Gruyères, quienes habitaron allí durante la Edad Media y eligieron esa especie –que abundaba en la zona– como emblema: una grulla blanca sobre la bandera roja.
Esta pintoresca ciudad medieval, dominada por el castillo y sus fantásticas torres, invita a pasear relajadamente por su casco antiguo adoquinado, descubriendo una a una las fascinantes y antiquísimas construcciones. Es como si allí el tiempo se hubiera detenido.