El microchip es un diminuto y sofisticado circuito electrónico encapsulado Bioglass, que se inyecta bajo la piel de la mascota, dotado de un código único de 15 dígitos inalterable e irrepetible que identificará el animal para toda la vida
Permite validar la propiedad sobre el animal ante autoridades y/o acciones legales.
En caso de extravío, al momento de ser encontrado debe ser escaneado con un Lector RDIF de facilitando los datos del propietario.
Es un requisito para viajar a otros paises bajo la Normativa Internacional ISO 11784 e ISO 11785.
Permite a llevar una trazabilidad del animal, historia clínica, tratamientos, vacunas, etc.
Aporta a la tenencia responsable, para evitar el abandono y maltrato de animales.
Implantación Del Microchip
La implantación debe ser únicamente realizada por un profesional veterinario, y con el protocolo de higiene y seguridad adecuado, se deberá hacer en el diámetro dorsal, más o menos entre los omóplatos y para ello se debe:
Explorar con el lector a la mascota a fin de asegurarse de que no tenga implantado ningún Microchip.
Escanear el Microchip dentro de la jeringa a fin de verificar el código de identificación con el código de barras grabado en la etiqueta, y verifique que este sea el mismo.
Prepare la zona para una inyección estéril (protocolo de desinfección).
Tire la piel hacia arriba como una tienda y posicione el lado oblicuo de la aguja contra la base de la tienda a un ángulo de 20-30 grados del diámetro dorsal.
Introduzca la aguja por completo hasta que el soporte de la aguja toque la piel, luego apriete la inyectadora hasta el final.
Al retirar la aguja debe mantener apretada la inyectadora y ejercer una ligera presión en el sitio de la inyección.
Explore el animal una vez más después del implante a fin de comprobar el correcto funcionamiento del Microchip.
Realizar el registro del Microchip en la Plataforma