Como su nombre indica, la planificación y el control de la producción se define como el proceso de planificación y posterior control de todos los aspectos de la fabricación y la producción.
Esto incluye el pedido de material, la programación de los empleados y el trabajo en las máquinas, e incluso la distribución de las mercancías a los clientes finales.
El éxito de cualquier empresa de producción pasa por tener una sólida estrategia de planificación y control de la producción.
Esto se debe a que todos los procesos que ocurren dentro de las instalaciones de producción dependen los unos de los otros o de la realización adecuada de la planificación y control de la producción.
Por ejemplo, si has programado el inicio de la producción de los trabajos a una hora determinada pero no tienes el material necesario para la producción, tendrás que retrasar el inicio de la producción de ese artículo.
Esto significa que podrías tener que ajustar el programa de producción para que tus máquinas no estén paradas mientras esperas a que lleguen los materiales.
Como puedes ver, un sistema de planificación y control de la producción es un componente esencial para cualquier instalación de fabricación que busque mejorar la eficiencia de sus operaciones y aumentar sus beneficios.
En producción existen 3 componentes principales, sin los cuáles seria posible llevar a cabo el proceso de producción. Estos son:
El personal.
Los materiales.
La maquinaria.
Por tanto, un sistema de planificación y control de la producción integra y coordina el uso de la mano de obra, las máquinas y los materiales para lograr una producción eficiente que satisfaga las necesidades de las ventas.
A continuación se enumeran los principales objetivos de la planificación y control de la producción:
Diseñar un sistema y un plan para que la producción se lleve a cabo para cumplir con la fecha de entrega prometida, con un coste mínimo y un estándar de calidad.
Garantizar la utilización eficiente de las instalaciones de producción.
Coordinar las actividades de producción de los diferentes departamentos.
Mantener un stock adecuado, pero no excesivo, de materias primas, trabajos en curso y productos acabados para satisfacer las necesidades de producción y los plazos de entrega al nivel más económico.
Garantizar la producción del producto adecuado con la calidad adecuada y en el momento adecuado.
Mantener la flexibilidad en las operaciones de fabricación, para dar cabida a los trabajos urgentes o para hacer frente a las contingencias.
Asegurar un flujo fluido de materiales eliminando los cuellos de botella, si los hubiera, en la producción.
Coordinar la mano de obra, la maquinaria y los equipos de la manera más eficaz y económica.
Establecer objetivos y cotejarlos con el rendimiento.
Proporcionar estrategias de producción alternativas en caso de emergencias.
Determinar la naturaleza y la magnitud de los diversos factores de entrada para fabricar la producción deseada.
Para llevar a cabo estos objetivos, el departamento de producción orienta la producción mediante la preparación y emisión de órdenes de fabricación que establecen el uso de las instalaciones y el material.
Además de asignar la mano de obra óptima para asegurar que se lleven a cabo las ordenes de fabricación.