Cuando estaba en segundo de secundaria me tocó vivir la pandemia del COVID-19, y fue una etapa que cambió completamente mi forma de estudiar y de convivir con los demás. Recuerdo que al principio pensé que solo serían unos días sin clases, pero poco a poco nos dimos cuenta de que la situación era más seria.
De un día para otro dejamos de ir a la escuela y comenzamos a tomar clases desde casa. Al principio pensé que sería algo sencillo, pero en realidad fue todo lo contrario, porque yo no sabía nada sobre videollamadas ni sobre cómo trabajar en Classroom.
Recuerdo que las primeras veces que entré a una videollamada estaba nerviosa. No sabía cómo prender el micrófono, cómo apagar la cámara o cómo participar. Me daba miedo a equivocarme o que todos escucharán algún ruido de mi casa. Poco a poco fui aprendiendo a usar las funciones, aunque estuviera frente a una pantalla.
Con Classroom también fue un reto. Al inicio me confundía para subir tareas, adjuntar archivos o revisar las indicaciones. A veces me desesperaba porque no entendía cómo funcionaba la plataforma. Sin embargo, con la práctica fui entendiendo mejor y me volví más organizada. Empecé a revisar constantemente las actividades, anotar fechas de entrega y administrar mejor mis tiempos.
Esa etapa me ayudó a desarrollar habilidades que antes no tenía, como el uso de herramientas digitales. Aunque fue difícil adaptarme, con el tiempo logré sentirme más segura con esta nueva forma de aprender.