Respuesta a la nota de Rivera Pomar “No hay Ag” del 28 enero 2024. https://seul.ar/conicet-reforma/
Desde el título de la nota hacia abajo no podría estar más en desacuerdo con R Rivera.
El título, sólo interpretable por quien tenga fresca la tabla periódica de los elementos, repite la letanía oficialista “no hay plata”. La misma letanía lleva a la afirmación que el autor repite en el cuarto párrafo de su artículo “no queda otra opción”, burda copia de la letanía TINA de Margaret Thatcher (there is not alternative), mientras destruía la clase trabajadora británica en los 1990s.
Rivera Pomar es de los que creen que el mantra oficialista “primero hay que saber sufrir” (H Expósito dixit) es novedoso. Si usted escuchó "Lamentablemente nuestro punto de partida es muy bajo. Muchos años de desatinos y errores nos han conducido a una situación muy crítica. Es muy difícil que este mes puedan pagarse a tiempo los sueldos de la administración pública. Todavía seguiremos por algún tiempo la pendiente descendente que recorremos desde hace más de diez años. Dejaremos que cada uno de los habitantes del país viva como pueda y como quiera. Las medidas en curso permiten que podamos lanzar hoy una nueva fórmula: ‘Hay que pasar el invierno’". No hay error con el invierno, no es el discurso de Milei, es de Alvaro Alsogaray, 1959. Y si se esmera en buscar es la misma que la de Martinez de Hoz en 1976, y la de Cavallo con la convertibilidad y en el 2000 también (como decia Discépolo). El problema no es Conicet, es la política mi amigo (para parafrasear elegantemente lo que dijo Clinton) y no es cierto que no hay plata.
Rivera Pomar se identifica con los que se creen el centro del universo en medio del páramo de los problemas argentinos, reduciendo el aporte de Conicet a unos granos de arena. Si se toma un momento ahora que está de vacaciones, lea “Gestionando Ciencia con Conciencia”, de mi autoría publicado en 2023 (lo baja gratis de Google Play Books). Encontrará una descripción de los múltiples esfuerzos por hacer ciencia durante 15 años desde un instituto de Conicet ubicado en el páramo de la pobreza del interior del norte argentino. Y hay muchos institutos más, pero para aprender tiene que venir al norte Rivera.
Los recursos del estado siempre son finitos, acá y en la China. Por eso hay que invertirlos cuidadosamente y no regalarlos alegremente a las grandes corporaciones. No sólo porque está mal, sino porque los “recursos” se cuentan en número de vidas de personas.
Rivera, genuflexionando al mandato neoliberal, critica un comunicado del Directorio de Conicet que pide a su presidente que busque los recursos necesarios. El Directorio simplemente produjo un comunicado que posiciona su visión de la política científica nacional. A nadie debería volarle el flequillo, es lo que un cuerpo directivo debe hacer: velar por la política institucional.
Más allá de que lanza una denuncia sin ningún fundamento al decir que la administración de CONICET fue desastrosa, hace una afirmación con la coincido plenamente: el actual gobierno “no tiene mucha idea de cómo funciona el sistema científico” (SIC). Está claro que el gobierno asumió sin un plan para ciencia y técnica, aunque tampoco asumió con un plan para salud, ni para educación, etc.
En el último párrafo, Rivera hace la más errada afirmación “sin una economía sana no hay desarrollo científico posible (y “no se cansa de repetirlo”). Nadie desconoce que la economía argentina viene enferma desde hace bastante más de 20 años, pero lo que Rivera no debería desconocer es que el sistema de ciencia, técnica e innovación de Argentina creció cualitativa y superlativamente durante los últimos 20 años.
En 1994 Cavallo nos mandó a lavar los platos y cerró la carrera del investigador, en 2001 Caputo (Dante) quiso cerrar Conicet, en 2015 Macri lo desfinanció. Rivera: usted cree que con eso la economía fue saneada?