Uno de los estímulos que debemos desarrollar en los niños, son los conceptos espaciales y conceptos temporales. El niño durante su vida irá aprendiendo las nociones espaciales y nociones temporales que le servirán el el desarrollo de su vida diaria.
Según Fermín, J (2009), “El tiempo es un concepto abstracto que no puede ser manipulado por el niño, es una noción que debe ser deducida de la realidad y de las experiencias que el niño tiene. Su elaboración implica la estructuración de un sistema de relaciones de dos aspectos diferentes: el orden de sucesión de los acontecimientos y la duración o intervalos entre los eventos ya ordenados”
Las nociones del tiempo son las palabras ahora, hoy, ayer y mañana pueden señalar en su uso, cada vez un sector distinto del tiempo real. En los niveles evolutivos prematuros, el niño se orienta en el tiempo a base de signos esencialmente cualitativos extra temporales.
Los niños de tres años viven en presente y no comprenden conceptos como ahora, después o mañana.
Será a partir de los cinco años cuando empiecen a aceptar la espera. Mientras, existen estrategias para usar cuando se impacientan y trucos para ayudarles a entender qué es el tiempo.
La noción de tiempo es uno de los conceptos básicos que se trabajan en el Nivel Inicial . Se trata de una categoría cognitiva bastante compleja que se forma y desarrolla lenta y gradualmente en los niños. Está muy relacionada al conocimiento físico y social de su entorno.
Según los estudios de Piaget (1978), los niños construyen las categorías temporales en 3 etapas progresivas: el tiempo vivido (0 a 6 años), tiempo percibido (6 a 12 años) y por último, tiempo concebido (12 a 16 años).
Al hablar de temporalidad podemos distinguir tres elementos fundamentales:
Orientación Temporal
Es la forma en que la persona pone en relación los acontecimientos y se sitúa en el tiempo. Implica la asimilación de los conceptos de ayer, hoy y mañana, que se desarrollaran buscando puntos de referencia significativos partiendo de su ritmo fisiológico y con la ayuda de las rutinas y la secuenciación de actividades.
La Orientación Temporal no se puede visualizar, por ello debemos recurrir a nociones temporales: por ejemplo, día-noche, mañana-mediodía-tarde, ayer- hoy, días de la semana, horas, estaciones, años… Debemos valernos de los acontecimientos diarios más repetidos para hacerles sentir la existencia de tal realidad a los niños.
Estructuración Temporal
Es la percepción del tiempo, o la toma de conciencia de la realidad a partir de los cambios o hechos que suceden. La Estructuración Temporal posee dos componentes:
El orden: son los puntos de referencia que su ponen los cambios que suceden. Los términos antes y después son referencias obligadas.
La duración: es el tiempo físico medido en minutos, segundos, etc., que separa dos puntos de referencia “principio y final”. Es el aspecto cuantitativo de la estructuración temporal.
Organización Temporal
Hace referencia al ritmo, y se define como el movimiento ordenado. Se puede considerar que el ritmo está inmerso en todos los fenómenos de la naturaleza, no sólo en lo musical, ya que hay ritmo como el respiratorio, cardíaco, tempo de cada individuo, los movimientos corporales.
¿Cómo perciben los niños el tiempo?
Se estima que la primera noción del tiempo aparece en el niño antes de los dos años de edad, a partir de los ritmos naturales, como la respiración, el latido cardíaco y otros.
Con respecto a la evolución de la temporalidad , podemos decir que el niño de 2 años tiene conciencia de mañana, tarde y noche en referencia a sus necesidades de sueño y hambre.
A partir de los 3 y hasta los 6 años empiezan a entender las nociones de velocidad (lento, rápido, etc.), y se comienza a clasificar acontecimientos en orden de su sucesión llegando más tarde a diferenciar el orden espacial del orden temporal, comparando mejor las velocidades y estableciendo nociones de duración.
Evolución del Ritmo
El niño se entrega a actividades rítmicas de balanceo (cabeza, tronco), o de ajuste de objetos o de sincronización de la danza con la música.
Con 1 año y medio utiliza todo su cuerpo para responder a la música rítmicamente.
Hacia los 2 años, consigue una riqueza del sentido rítmico, su motricidad responde de manera diferente, dando golpes con los pies en suelo, moviendo la cabeza, etc.
A partir de los tres años se puede conocer su tempo espontáneo.
Con cuatro años este tempo se acelera, también va adquiriendo un mayor control de las extremidades inferiores, ejecutando con cierta gracia los movimientos.
Hacia los cinco años, tiene una pequeña maduración musical empezando a coordinar su propio ritmo. Con 6 años el ritmo corporal se va sincronizando con el ritmo de la danza.
¿Cómo enseñar nociones temporales a los niños?
Los niños toman conciencia de la dimensión temporal, en gran parte, gracias a sus movimientos corporales y actividades diarias: gateando, caminando, golpeando, dibujando. Cada gesto o movimiento tiene un principio y un final: un “antes”, “un durante” y “un después” (secuencia temporal). La sucesión de acciones y la velocidad con las que las realiza, serán puntos de referencia que favorecerán el proceso de organización temporal, es decir, la adquisición de las nociones antes, durante y después.
NOCIONES BÁSICAS ESPACIALES
Las nociones espaciales tienen que ver con la direccionalidad, aprender las habilidades para distinguir la derecha y la izquierda, el movimiento adelante y atrás o arriba y abajo, todos los conceptos relacionados con la ubicación espacial para niños.
Todos los niños necesitan incorporar y aprender aquellos conceptos denominados nociones espaciales. Si bien es cierto que el bebé, desde su nacimiento, toma objetos y se los lleva a la boca con el fin de conocer el peso, el volumen y el tamaño de ese objeto (aunque claro está que esto se hace de un modo inconsciente) también es cierto que debemos estimular este tipo de aprendizaje. Las nociones espaciales tienen que ver con la direccionalidad, aprender las habilidades para distinguir la derecha y la izquierda, el movimiento adelante y atrás o arriba y abajo, todos los conceptos relacionados con la ubicación espacial para niños.
Conceptos espaciales como al lado, delante, detrás, en medio, encima o debajo son conceptos que rápidamente se adquieren y que son necesarios estimular en los niños y niñas.
DIRECCIONALIDAD: Es la habilidad que adquiere el niño para distinguir derecha de izquierda, arriba de abajo, adelante de atrás, y para evidenciar una orientación espacial satisfactoria.
LATERALIDAD: Desarrollar esta habilidad conduce al niño a un mayor o menor dominio de un lado del cuerpo sobre el otro, gracias a esto el estudiante establece la diferencia entre su lado izquierdo y su lado derecho; la lateralidad es muy importante en la estructuración del esquema corporal.
ELEMENTOS INTEGRADOR
ACTIVIDADES
Actividad #1 TEMPORALES
Noche o día
Materiales: sogas, tizas
Organización: Delimitamos con las sogas dos zonas en la sala. Una es el día y otra la noche. Con tizas se puede dibujar un sol y una luna en cada región para facilitar la identificación. Los alumnos/as están en el medio.
Desarrollo : El maestro/a irá diciendo acciones y los niños/as deberán ir al día o la noche según corresponda, y escenificarán la acción. Por ejemplo “desayunar, levantarse, ponerse el pijama, dormir, despertarse, ir al colegio, encender las luces de casa, etc.”
Variantes: Que sea un niño/a el que diga la acción.
Actividad #2 ESPACIALES
Buscando el tesoro escondido
Materiales: un tesoro con dulces
Niños: sin límites
Edades: a partir de 5 años
Dinámica del juego: En el aula se ocultará previamente un tesoro con dulces para los niños. La docente debe guiar a los niños con indicaciones como “están cerca, lejos, más arriba, más abajo, etc” hasta que uno de los niños encuentre el tesoro.
Gema Jacqueline Ponce Macìas.