Durante la materia de Desarrollo Humano y Valores, he tenido la oportunidad de reflexionar en profundidad sobre mi identidad y cómo me percibo. Me identifiqué con el nutria como símbolo, lo que me ayudó a reconocer algunas de mis cualidades y áreas de mejora. También me hizo reflexionar sobre una frase que me inspira: "si no te gusta donde estas imagina donde quieres estar", la cual enfatiza la importancia de actuar en el presente.
En lo que respecta a las Dimensiones Básicas del Desarrollo Humano Integral, he comprendido que el desarrollo del ser humano inicia desde la gestación y continúa a lo largo del crecimiento vocacional y profesional. Estas son etapas que todos hemos atravesado para convertirnos en lo que somos hoy. Actualmente, me encuentro en la fase de desarrollo vocacional, donde he aprendido a diferenciar entre lo que es correcto e incorrecto. El cerebro está diseñado para aprender y guiarnos en la vida, ayudándonos a establecer un propósito y un rol en la sociedad.
Un punto significativo que he aprendido es que cometer errores es algo natural y esencial para el aprendizaje. Los errores nos permiten mejorar, y las personas que nos rodean tienen un impacto importante en quiénes nos convertimos. Desde nuestra infancia, imitamos a los adultos y, a partir de ahí, comenzamos a formar nuestro propio juicio sobre la vida, desarrollando una manera única de actuar.
Otro tema relevante fue la visualización de mí mismo en el año 2050. En ese ejercicio, realicé un análisis FODA, identificando mis fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para esa proyección. Esto me llevó a reflexionar sobre las acciones que estoy tomando hoy para alcanzar mis objetivos en 2050. Mediante el CAME, pude evaluar cómo corregir mis debilidades, mantener y potenciar mis fortalezas, aprovechar oportunidades y enfrentar posibles amenazas.
También exploré las distintas etapas del desarrollo humano, desde la infancia hasta la vejez. Actualmente, me encuentro en la juventud, con 19 años, y he reflexionado sobre cómo, a lo largo de la vida, enfrentamos diversos aprendizajes y limitaciones en función de nuestra edad. Me he planteado las etapas que vendrán y cómo cada una presenta sus propios desafíos y oportunidades.
En relación con la juventud saludable, me concentré en cuatro aspectos: físico, emocional, cognitivo y social. Evalué mis acciones en cada uno de estos ámbitos y descubrí que, en general, llevo una vida bastante equilibrada, lo que me ayudará a evitar ciertos riesgos que podrían desviar mi visión a largo plazo para 2050.
Finalmente, aprendí sobre las teorías de Piaget y Vygotski en el ámbito del aprendizaje. Me siento más conectado con Piaget, ya que considero que mi aprendizaje se basa en el interés personal y la exploración. Prefiero aprender a mi propio ritmo, descubriendo y comprendiendo las cosas por mí mismo, lo que me proporciona una sensación de libertad en el proceso.